8 Juegos para estimular la inteligencia musical

inteligencia musical

La inteligencia musical es una de las pocas que es posible percibirla de forma separada al resto, por lo que resulta claramente observable. Por ejemplo, en el caso de un niño con TEA en donde están disminuidas las capacidades intrapersonales y, en ciertos casos también las espaciales,  se ha visto cómo pueden desarrollar esta inteligencia musical destacándose notablemente respecto de sus pares.

La independencia observable de este tipo de inteligencia en relación a otras es consecuencia de la localización cerebral que esta inteligencia posee, que se encuentra en algunas áreas del hemisferio derecho del cerebro (lóbulo temporal derecho). Asimismo, esta capacidad es particularmente sensible a sufrir ciertos traumatismos en dicha zona pudiendo, en ciertos casos, perder parte de la habilidad musical.

Los juegos para estimular la inteligencia musical se pueden distinguir en tres grandes franjas o áreas:

  1. Enseñar a escuchar, fomentando la percepción auditiva.
  2. Distinción /diferenciación de timbres y ruidos diferentes.
  3. Comprensión de los sonidos para, posteriormente, lograr dominar la estructura rítmica.

La finalidad de estos juegos es abrir la ventana a este tipo de inteligencia para estimular ciertas habilidades/capacidades ocultas e instruir a los pequeños en el lenguaje sonoro.


8 Juegos para estimular la inteligencia musical

El patio de recreo

Para esta actividad no se requiere ningún tipo de material, a excepción de una hoja o cuaderno y lápiz para cada niño.

Se sienta a los niños en el patio de la escuela. Ellos pueden escoger sentarse como les plazca. La consigna es que cada niño mantenga cierta distancia con los otros.

A continuación, se les pide que coloquen enfrente de cada uno(apoyado sobre el suelo) el cuaderno y el lápiz. Luego se les pide que cierren los ojos, que intenten escuchar y luego recordar cada uno de los sonidos ambientales que oyen.

Es conveniente hacer esta actividad en algún lugar en donde haya el menor ruido ambiental posible, para que los niños puedan distinguir y asimilar los sonidos lejanos que haya en el lugar.

También la actividad puede realizarse en una plaza o parque, para incorporar los sonidos de la naturaleza.

A continuación y tras unos minutos de escuchar los diferentes sonidos, se les debe pedir a los niños que interpreten los sonidos escuchados y que intenten dibujar algo que represente los mismos.

No se debe juzgar lo que el niño dibuja, ya que ellos pueden dibujar líneas, figuras geométricas, paisajes, ondas, etc en función de los sonidos recordados.

La actividad no tiene ganadores, ni perdedores. Luego de la misma se puede exponer cada dibujo en el pizarrón y admirar o conversar sobre los dibujos realizados.

Con esta actividad se enseña a los niños a desarrollar la percepción auditiva, calmar los pensamientos descendiendo el ritmo cardíaco, estimular la escucha activa y mantener la calma por un tiempo determinado.

Sonidos a ciegas

El segundo juego para estimular la inteligencia musical es «Sonidos a ciegas». Para este juego se debe disponer de algunos pañuelos lo suficientemente grandes para que cubra los ojos de los niños.

Se divide a los niños en grupos de no más de 5. Se coloca el pañuelo en los ojos de uno de los niños de cada grupo y se le pide a cada integrante (que deberá tomar cada uno un turno) que realice sonidos con los elementos que encuentren al alcance (puede ser golpeando una lapicera sobre el pupitre o en las patas del mismo, sujetando un papel cerca de los labios para que, tras soplarlo, se produzca un sonido similar al de un insecto, etc).

Lo ideal es que cada equipo se encuentre lo más alejado posible de otro grupo, para evita que la superposición de sonidos confunda al niño con los ojos vendados.

La consigna es que el niño con los ojos cubiertos, identifique de dónde proviene cada sonido así como también intentar descubrir qué es lo que está produciendo el mismo (qué cosa golpea con qué otra).

Con esta actividad se estimula la discriminación auditiva y el trabajo y la coordinación en equipo.

La película de sonido

Para realizar esta actividad se necesita que el coordinador o docente tenga grabados previamente diferentes sonidos de películas (sonidos de terror, de acción, de suspenso, etc). Adicionalmente, será necesario que cada niño disponga de un papel o cuaderno y de un lápiz.

El coordinador indicará el inicio de la actividad y les pedirá a los niños que presten atención. Tras la orden, comenzará a escucharse el primer sonido de película. Tras un tiempo determinado por la docente o coordinador, los niños deberán anotar, de forma individual a qué sonido pertenece: miedo, suspenso, terror, comedia, etc. Luego se dará paso al sonido siguiente hasta haber escuchado cada uno.

Gana un punto cada niño que haya acertado el sonido según el género en el que se utiliza el mismo.

Esta actividad permite estimular la percepción auditiva y la asociación de sonidos con emociones/sensaciones de los niños.

Conciencia fonológica y sonidos

Otro juego de estimulación de inteligencia musical es «Conciencia fonológica y sonidos». Para este juego se necesitarán diferentes vasitos de yogurt vacíos con tapa y algunos granos de arroz, piedras pequeñas, lentejas sin cocción, etc.

En cada vasito se colocarán algunos granos de arroz, en otro; lentejas, en otro; piedras pequeñas, etc. Luego se debe cerrar cada vasito con alguna cinta adhesiva y se mezclar los vasos de yogurt para que los niños no los reconozcan con la vista.

Es importante que los niños vean el proceso para que sepan qué elementos se están colocando dentro de cada vasito de yogurt.

Al finalizar cada vasito, se debe cerrar y agitar para que los niños reconozcan cada sonido y comiencen auditivamente a diferenciarlos.

A continuación, el coordinador o docente, deberá escoger palabras al azar. Si los niños son muy pequeños, se deben elegir palabras de no más de 2 sílabas. Luego, cogerá uno de los vasitos y comenzará a marcar el tiempo de cada sílaba agitando el mismo. Por ejemplo; si la palabra elegida es avión, entonces se deberá agitar el vaso 2 veces: a – vión.

A continuación se le debe dar ese mismo vaso al niño y pedirle que elija otra palabra al azar y que marque él mismo la cantidad de sílabas que esa palabra posee. Tras realizar la actividad, el coordinador o docente deberá preguntarle al niño que indique si el recipiente de yogurt que posee en sus manos contiene granos de arroz, lentejas, arvejas sin cocción, piedras, etc.

Con este juego se promueve la escucha selectiva, el entrenamiento auditivo y la conciencia fonológica.

El castillo de los mil sonidos

Para este juego se necesitará un espacio grande (que simulará ser un castillo); puede ser la escuela entera o bien varias aulas. Es importante que las aulas estén relativamente cerca o que no existan escaleras entre ellas, ya que los niños estarán con los ojos vendados. También serán necesarias algunas tizas.

Cada aula tendrá a un docente que estará a cargo de la música que allí se exhiba. En cada una, habrá un tipo de música diferente: de percusión, lírica, clásica, jazz, blues, country, etc. Habrá tantos tipos de música como aulas disponibles se consigan. Es importante que los tipos musicales no sean fácilmente reconocibles por los niños y que, previamente, se haya enseñado sobre los distintos estilos, por tanto, esta actividad sirve como repaso.

A continuación, se divide a los niños en dos equipos: uno color rojo y otro color azul. Quienes deben colocarse formando una fila, uno detrás del otro.

Adicionalmente, cada grupo deberá ser guiado por un niño o docente que no deberá llevar venda en sus ojos. De este modo, guiará al equipo previendo obstáculos o dando aviso de lo que fuere necesario para evitar caerse y lastimarse.

Tras la orden del coordinador o docente, cada equipo sale desde un punto de partida diferente y escogido al azar. Luego, los equipos intentarán asistir a cada una de las aulas en donde hallarán un sonido distinto. El objetivo es que, cada equipo deberá acordar y determinar qué tipo de música es la que se escucha en determinada aula. Tras salir del aula deberán anotar en el pizarrón y con tizas el tipo de música escuchada.

Gana el equipo que haya acertado el mayor número de tipos de música presentados.

Con este juego se desarrolla la escucha activa, la participación y coordinación grupal, la atención constante y selectiva y la discriminación auditiva.

Montaje y desmontaje en silencio

Para este juego se necesitará únicamente un aula con sillas y/o pupitres desordenados. Se divide a los niños en dos o más equipos (dependiendo la cantidad total de alumnos). Luego se les pide que, en el menor tiempo posible y con el menor ruido, ordenen el aula tal como debería estar.

Para este juego serán necesario algunos docentes que sean testigos. Estos deberán colocarse en un rincón del aula (al que los niños no deberán acercarse) y simularán “estar dormidos”. Estos docentes o testigos serán quienes determinen el equipo ganador y los perdedores en función del ruido que hagan al acomodar los pupitres.

Con este juego se desarrolla el trabajo en equipo y la coordinación motora silenciosa, así como también se concientiza sobre la contaminación auditiva.

Jugando con los sonidos iniciales y finales

Otra actividad de estimulación de inteligencia musical es «Jugando con los sonidos iniciales y finales». Para este juego serán necesarias varias imágenes. Por ejemplo: gato, loro, tero, caballo, zapato, pato, bola, botón, cuervo, bollo, etc.

La consigna del juego es que los niños logren discriminar los sonidos con los que finaliza cada palabra y agrupar las diferentes imágenes según corresponda. Por ejemplo: gato, pato y zapato se pueden agrupar ya que finalizan en el mismo fonema; to. Loro y tero también podrían agruparse, etc.

Es importante que al escoger las imágenes haya algunas que no coincidan en ningún grupo de palabras. Esto hará que el juego sea un poco más complejo.

Los niños pueden, tras la orden de la docente o coordinador reunir los sonidos similares al inicio o al final de una palabra. La actividad se puede llevar a cabo en equipos o bien en parejas.

Gana el equipo o pareja que logre armar la mayor cantidad de grupo de palabras de forma correcta.

El juego es ideal para estimular la conciencia fonológica, el trabajo en equipo y la escucha analítica.

El viaje en tren

Para este juego se necesita un espacio al aire libre (por ejemplo una plaza o un parque). Adicionalmente será necesario un pañuelo para vendar los ojos de cada niño.

Los niños se colocarán en fila detrás de la docente, cada uno con la venda puesta en sus ojos. La docente o coordinador guiará al equipo (si son muchos los niños, se puede dividir y realizar la actividad en dos grupos, cada uno guiado por una docente o coordinador).

La consigna del juego consiste en que la docente guiará a los niños por el parque hasta detenerse en una “estación”. Esa estación puede contener algunos sonidos específicos: el sonido de pájaros, niños jugando, el agua de una fuente mientras cae, etc. En cada estación, los niños se detendrán y deberán hallar el sonido que prevalece. Es importante que la docente descubra previamente en qué zona del parque se encuentra el sonido predominante, para poder identificarlo y marcarlo como una estación posible. No se deberá designar más de 7 estaciones posibles, para que los niños puedan recordarlas.

Al regresar al aula, cada niño deberá anotar qué sonido prevaleció en cada estación.

Gana el niño que recordando el orden correcto de cada estación, logre también acertar en el sonido predominante.

Con esta actividad se desarrolla la discriminación auditiva, la memoria de trabajo y la coordinación motora gruesa.

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© 2021 ▷ Educapeques ➡➤ [ 8 Juegos para estimular la inteligencia musical ]  Estimulapeques  Ángel Sánchez Fuentes @educapeques

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