Cómo aplicar el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio en la escuela

Modelo de las Cinco Etapas del Cambio

¿Te has preguntado cómo mejorar el proceso de cambio en la escuela? ¿Cómo puedes abordar los desafíos y fomentar una mentalidad positiva en los estudiantes durante períodos de transición? En este artículo, exploraremos un enfoque efectivo para implementar el cambio en el contexto educativo: el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio.

Según el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio, desarrollado por el psicólogo James Prochaska, las personas pasan por diferentes etapas durante un proceso de cambio. Este modelo ha demostrado ser eficaz en diversas áreas, incluida la educación. Por ejemplo, un estudio realizado por la Universidad de Barcelona mostró que la implementación del modelo en las escuelas fomenta un mejor rendimiento académico y una mayor satisfacción entre los estudiantes.

La importancia de aplicar este modelo en la escuela radica en su capacidad para ayudar a los niños a comprender y aceptar el cambio, al tiempo que promueve su crecimiento personal y emocional. Como dijo el reconocido 👨‍🎓 psicólogo educativo Howard Gardner: «El cambio es una oportunidad para crecer, aprender y desarrollarse. Es crucial que los educadores proporcionen un entorno seguro y estimulante para que los niños naveguen por estas etapas de manera efectiva«.

En este artículo, nuestro objetivo es proporcionarte una guía práctica sobre cómo aplicar el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio en la escuela. Exploraremos cada una de las etapas: precontemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento. Además, te brindaremos estrategias efectivas para ayudar a los estudiantes a transitar exitosamente por cada etapa y lograr un cambio positivo en su comportamiento y actitud.

Si estás listo para descubrir cómo utilizar este modelo poderoso para promover el cambio en la escuela, sigue leyendo este artículo. ¡Te aseguramos que encontrarás ideas y consejos prácticos que podrás implementar de inmediato en tu entorno educativo!


El Modelo de las Cinco Etapas del Cambio, también conocido como el Modelo Transteórico, es una herramienta valiosa para comprender y facilitar el proceso de cambio en diferentes áreas de la vida, incluyendo la educación infantil. Este modelo se originó en la década de 1970 mediante un análisis comparativo de teorías relacionadas con el cambio de comportamiento en personas dependientes de drogas. Desde entonces, ha sido reconocido como un recurso eficaz para acelerar cambios de comportamiento en poblaciones específicas.

El Modelo de las Cinco Etapas del Cambio se basa en la premisa de que el cambio de comportamiento es un proceso gradual en el que los individuos atraviesan diferentes etapas. Estas etapas incluyen: Precontemplación, Contemplación, Preparación, Acción, Mantenimiento y Terminación. A medida que los individuos avanzan en estas etapas, experimentan cambios en su motivación y capacidad para realizar modificaciones duraderas en su comportamiento.

Este modelo se ha utilizado ampliamente en diferentes contextos, incluyendo la promoción de la salud y la educación. Su aplicabilidad en la educación infantil es especialmente relevante, ya que permite comprender las etapas y procesos que los niños atraviesan al intentar cambiar su comportamiento y adquirir nuevos hábitos o habilidades.

Orígenes del Modelo Transteórico

El Modelo Transteórico fue desarrollado en la década de 1970 por los psicólogos James O. Prochaska y Carlo C. DiClemente, a través de un estudio comparativo de diferentes teorías de cambio de comportamiento. Su objetivo era comprender y explicar los procesos detrás de la adquisición y el mantenimiento de hábitos saludables o la superación de comportamientos perjudiciales.

El modelo se basa en la idea de que el cambio de comportamiento no ocurre de manera repentina, sino que es un proceso gradual en el que los individuos pasan por diferentes etapas. Estas etapas representan diferentes niveles de motivación y preparación para el cambio y son clave para entender cómo abordar y facilitar la adopción de nuevos comportamientos.

Importancia del Modelo de las Cinco Etapas del Cambio en la Educación Infantil

En el ámbito de la educación infantil, el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio es una herramienta valiosa para entender el proceso de desarrollo de los niños y su capacidad para adquirir nuevos hábitos y habilidades. Al comprender las etapas y procesos de cambio, los educadores pueden diseñar estrategias efectivas y adaptadas a las necesidades individuales de cada niño.

Además, el modelo es una guía útil para identificar y abordar los obstáculos o desafíos que los niños pueden enfrentar en su proceso de cambio. Ofrece una comprensión más profunda de las etapas de motivación y preparación, así como de las estrategias específicas que se pueden utilizar para fomentar cambios positivos y duraderos en el comportamiento infantil.

En resumen, el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio es una herramienta valiosa para la educación infantil, ya que proporciona una comprensión profunda del proceso de cambio de comportamiento en los niños. Al utilizar este modelo, los educadores pueden diseñar intervenciones efectivas y personalizadas que ayuden a los niños a adquirir nuevos hábitos y habilidades de una manera más exitosa y duradera.

Etapa de Precontemplación, Modelo de las Cinco Etapas del Cambio

En el Modelo Transteórico del Cambio de Comportamiento, la etapa de Precontemplación marca el punto de partida en el proceso de cambio. En esta etapa, los niños no perciben su comportamiento como un problema y no tienen intención de cambiar en los próximos seis meses.

Algunas características comunes de la etapa de Precontemplación en niños son:

  • Falta de conciencia sobre los efectos negativos de su comportamiento.
  • Defensa de su comportamiento problemático.
  • Resistencia al cambio y falta de motivación para modificar su conducta.
  • Pensamiento mágico, creyendo que no sufrirán las consecuencias negativas.
  • Minimización de los riesgos y consecuencias.

Es importante comprender que los niños en esta etapa pueden pasar cantidades variables de tiempo antes de pasar a la siguiente etapa. El proceso de cambio no es lineal y único para cada individuo.

Para abordar la etapa de Precontemplación en niños y promover el cambio de comportamiento, se pueden aplicar estrategias efectivas, como:

  1. Educación y creación de conciencia: Brindar información objetiva sobre los riesgos y consecuencias del comportamiento problemático. Mostrar ejemplos de situaciones reales que permitan al niño comprender las implicaciones negativas.
  2. Establecimiento de metas: Ayudar al niño a establecer metas realistas y alcanzables para motivar gradualmente la contemplación del cambio.
  3. Refuerzo positivo: Reconocer y recompensar los pequeños avances y logros del niño mientras están en la etapa de Precontemplación. Esto puede fomentar un sentido de autoeficacia y motivación.
  4. Modelado de comportamientos positivos: Demostrar y promover comportamientos alternativos saludables y positivos para que el niño pueda observar y aprender.
  5. Involucrar a la familia y a la comunidad: Trabajar en colaboración con los padres, cuidadores y otros miembros de la comunidad para garantizar un entorno de apoyo consistente.

Al aplicar estas estrategias y adaptarlas a las necesidades individuales de cada niño, podemos facilitar la transición de la etapa de Precontemplación a la siguiente fase del proceso de cambio.


La etapa de contemplación es una de las seis etapas identificadas por el modelo de los estadios de cambio de Prochaska y DiClemente. Esta etapa se caracteriza por la ambivalencia en los niños, ya que consideran y rechazan el cambio al mismo tiempo. En esta fase, los niños equilibran los motivos para cambiar y los motivos para mantenerse igual.

Para reconocer las características de la contemplación en los niños, es importante estar atentos a ciertos signos. Los niños en esta etapa pueden estar más abiertos a hablar sobre el cambio, expresando sus preocupaciones y deseos de cambiar. Sin embargo, también pueden mostrar resistencia y dudas. Es crucial brindarles un espacio seguro para explorar sus pensamientos y sentimientos, sin juzgarlos.

En cuanto a las estrategias para fomentar la contemplación y apoyar el cambio en los niños, es fundamental adoptar un enfoque motivacional y empático. Algunas estrategias efectivas pueden incluir:

  1. Escucha activa: Prestar atención genuina a los pensamientos y sentimientos de los niños, mostrándoles que sus voces son valoradas y respetadas.
  2. Validación de emociones: Reconocer y validar las emociones de los niños, brindándoles el espacio para expresar sus inquietudes y miedos.
  3. Información y educación: Proporcionar información clara y precisa sobre el cambio y sus beneficios, ayudando a los niños a comprender las razones detrás de la necesidad de cambio.
  4. Exploración de pros y contras: Ayudar a los niños a reflexionar sobre los beneficios y desafíos del cambio, permitiendo que exploren la balanza entre los motivos para cambiar y los motivos para mantenerse igual.
  5. Establecimiento de metas pequeñas: Fomentar la implementación de cambios pequeños y alcanzables, ayudando a los niños a experimentar el éxito y la satisfacción que proviene del cambio.

Es importante recordar que cada niño es único y puede responder de manera diferente a las estrategias de cambio. Adaptar las estrategias a las necesidades y características individuales de cada niño es fundamental para lograr un progreso significativo durante la etapa de contemplación.


En la etapa de preparación, los niños muestran señales de estar dispuestos a realizar un cambio en su comportamiento. Durante este período, adquieren conciencia de la necesidad de modificar su conducta y buscan ayuda para lograrlo. Sin embargo, aún no están totalmente comprometidos con el proceso de cambio.

Algunas características de la etapa de preparación en niños incluyen:

  • Manifestación de interés en abandonar el comportamiento no deseado.
  • Búsqueda de información sobre cómo realizar cambios positivos.
  • Reconocimiento de los beneficios que conlleva el cambio de comportamiento.
  • Exploración de estrategias para superar los obstáculos del cambio.

Para facilitar la preparación de los niños y promover un cambio efectivo en su comportamiento, se pueden implementar diversas estrategias, como:

  • Ofrecer información clara y precisa sobre los riesgos y consecuencias del comportamiento no deseado.
  • Proporcionar modelos de comportamiento positivos y ejemplos a seguir.
  • Establecer metas realistas y alcanzables para el cambio.
  • Fomentar el autocontrol y la autorreflexión.
  • Ofrecer apoyo emocional y elogiar los logros alcanzados.

La etapa de preparación es crucial para que los niños adquieran las herramientas necesarias para lograr un cambio duradero en su comportamiento. Es importante proporcionarles el apoyo y la orientación adecuados durante esta etapa para facilitar el proceso de transformación.

etapa de acción en niños

En la etapa de acción del modelo transteórico del cambio, los niños han tomado la decisión de modificar su comportamiento problemático y están comprometidos a llevar a cabo acciones concretas para lograrlo. Durante esta etapa, implementan nuevas estrategias y hábitos que les permiten avanzar hacia un cambio positivo y duradero.

Las características principales de la etapa de acción en niños son:

  1. Compromiso activo: Los niños demuestran un compromiso activo para cambiar su comportamiento y están dispuestos a poner en marcha acciones concretas para lograrlo.
  2. Implementación de estrategias: Durante esta etapa, los niños llevan a cabo las estrategias y técnicas de cambio que han aprendido. Estas pueden incluir el establecimiento de metas, la planificación de acciones específicas y la búsqueda de apoyo y recursos adicionales.
  3. Motivación y perseverancia: Los niños muestran una fuerte motivación y perseverancia para superar los obstáculos que puedan surgir en su camino hacia el cambio. Están dispuestos a hacer los esfuerzos necesarios para alcanzar sus metas.
  4. Reducción de comportamientos problemáticos: Durante la etapa de acción, los niños logran reducir significativamente los comportamientos problemáticos y comenzar a adoptar nuevas conductas saludables y positivas.

Para apoyar y fomentar la acción y el cambio en los niños, es importante implementar estrategias efectivas. Algunas estrategias que pueden ser útiles son:

  • Refuerzo positivo: Reconocer y elogiar los esfuerzos y logros de los niños en su proceso de cambio. Esto les brinda motivación adicional y refuerza las conductas saludables que están adoptando.
  • Establecimiento de metas realistas: Ayudar a los niños a establecer metas alcanzables y realistas, con pasos intermedios claros que les permitan medir su progreso y mantenerse motivados.
  • Apoyo social: Brindar a los niños un entorno de apoyo positivo, donde puedan compartir sus experiencias, recibir aliento y consejos de personas que los comprendan y los apoyen.
  • Educación y concienciación: Proporcionar información relevante y recursos que ayuden a los niños a comprender los beneficios del cambio de comportamiento y a aumentar su conciencia sobre los riesgos y consecuencias de mantener conductas problemáticas.
  • Enseñanza de habilidades: Capacitar a los niños en el desarrollo de habilidades específicas que les permitan afrontar situaciones difíciles y resistir la tentación de volver a los comportamientos problemáticos.

En resumen, la etapa de acción en niños es crucial en el proceso de cambio de comportamiento. Durante esta etapa, los niños implementan estrategias y hábitos saludables y toman acciones concretas para lograr un cambio positivo y duradero. Al brindar el apoyo adecuado y aplicar estrategias efectivas, podemos ayudar a los niños a superar los obstáculos y alcanzar sus metas de cambio.


En la etapa de mantenimiento, los niños han logrado implementar cambios en su comportamiento y han demostrado consistencia a lo largo del tiempo. Esta etapa es crucial para garantizar que el cambio se mantenga a largo plazo y se convierta en un nuevo hábito.

Las características clave del mantenimiento en niños incluyen:

  • Continuidad y constancia en la práctica del nuevo comportamiento.
  • Autocontrol y resistencia a las tentaciones para volver a los viejos hábitos.
  • Establecimiento de rutinas y hábitos saludables.
  • Mayor confianza en las propias habilidades de cambio y autoeficacia.
  • Habilidades de afrontamiento para manejar posibles recaídas.

Es importante reconocer estas características en los niños y reforzar su compromiso con el cambio. Aquí hay algunas estrategias efectivas para apoyar y fomentar el mantenimiento del cambio en los niños:

  1. Refuerzo positivo: Reconocer y elogiar los esfuerzos de los niños por mantener el cambio.
  2. Recordatorios visuales: Utilizar recordatorios visuales, como carteles o notas, para ayudar a los niños a recordar su nuevo comportamiento.
  3. Habilidades de resolución de problemas: Enseñar a los niños habilidades de resolución de problemas para superar posibles obstáculos o recaídas.
  4. Modelado de comportamiento: Exhibir el comportamiento deseado como modelo a seguir para los niños.
  5. Apoyo emocional: Brindar un ambiente de apoyo emocional para que los niños se sientan seguros y motivados en su proceso de cambio.

En resumen, la etapa de mantenimiento en niños es crucial para asegurar que el cambio de comportamiento se mantenga a largo plazo. Reconocer las características del mantenimiento y utilizar estrategias efectivas puede ayudar a los niños a consolidar y mantener el cambio en su vida diaria.

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© 2024 ▷ Educapeques ➡➤ [ Cómo aplicar el Modelo de las Cinco Etapas del Cambio en la escuela ] Escuela de padres ✏️ Ángel Sánchez Fuentes | 👨‍🎓Docente y creador de blogs educativos @educapeques

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