Repetir curso ¿es bueno o malo?



Repetir curso, supone volver a cursar el mismo curso, repetir los contenidos para alcanzar los conocimientos necesarios para la siguiente etapa educativa, pero en un grupo diferente. Repetir de curso puede llegar a ser un duro golpe para muchos niños y niñas. Es importante tomar la decisión atendiendo a lo mejor para cada niño y niña y ayudarles con el cambio, para que puedan normalizarlo. El papel de la familia es muy importante, es normal cuestionarse si repetir ¿Es bueno o malo?

Repetir curso

Cada curso académico, supone el desarrollo de un conjunto de competencias, y la creación de aprendizajes, todo ello enmarcado en el camino de desarrollo. Al final de cada curso se valora si los objetivos de curso y/o etapa han sido alcanzados por los alumnos y alumnas.

La repetición de curso, se produce cuando por alguna razón, no se alcanzan los objetivos esperados, no se desarrollan las competencias, ni se crean los aprendizajes. Cuando esto ocurre, al tratarse el actual sistema educativo de una estructura secuencial, se plantea la repetición, ya que el siguiente curso requiere el haber adquirido los conocimientos del curso previo. Aunque para tomar finalmente la decisión se han de valorar las diferentes circunstancias que rodean a cada caso concreto, desde las causas de la discrepancia en el aprendizaje, a las posibles consecuencias.

repetir curso colegio

La necesidad de repetir curso

Cuando un niño o niña no alcanza el nivel académico esperado para su edad, podemos tomar esto como indicador de que algo ocurre:

  • Poca motivación.
  • Problemas o retrasos en el desarrollo que pueden ser transitorios.
  • Falta de maduración.
  • Problemas personales.
  • Circunstancias personales adversas, enfermedad, mudanzas, etc.
  • Falta de hábito de estudio.
  • Etc.

Conocer las posibles razones nos puede ayudar a entender, que en algunas ocasiones repetir puede ser necesario y en otras ocasiones no. Por ejemplo si un niño o niña presenta una falta de maduración, probablemente lo mejor sea repetir y permitirle seguir su ritmo natural de desarrollo. Si le pasamos al curso siguiente el desnivel será aún mayor, y el impacto también. En cambio si se trata de un niño o niña que ha padecido una enfermedad y por eso se ha retrasado en el curso, probablemente con un poco de apoyo pueda recuperar el nivel, sin necesidad de repetir.

¿Repetir curso es bueno o es malo?

Volviendo al interrogante inicial, repetir curso no es ni bueno ni malo. Cada caso es único y para cada caso será más o menos conveniente dependiendo de las circunstancias. Otro aspecto a tener en cuenta, aparte de las causas mencionadas ya, serán las posibles consecuencias y adaptación a la nueva situación. Aunque puede ser necesario repetir para alcanzar el nivel, a veces puede suponer un problema de adaptación.

En este sentido, se puede señalar que los niños y niñas que presentan un desfase en cuanto a su nivel madurativo, se suelen adaptar mejor con niños y niñas un año menor, ya que evolutivamente coinciden mejor. En cualquier caso, siempre podemos ayudarles a que el proceso sea menos dramático y a adaptarse lo antes posible:

  • Analiza tus actitudes y creencias. Normalmente existe la creencia popular de que repetir es algo malo, “que los que repiten son más torpes”, esto es un mito que debemos desterrar de nuestra mente y evitar, de este modo, transmitírselo a los niños y niñas.
  • Explícale las razones por las que repite y ayúdale a entender que se trata de una oportunidad para alcanzar los conocimientos necesarios.
  • Trata el asunto con naturalidad. Responde sus preguntas, deja que exprese sus emociones e inquietudes y trata de relajarle.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@educa_aprende

 

Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

Un comentario sobre “Repetir curso ¿es bueno o malo?

  • el 2 septiembre, 2019 a las 11:23
    Permalink

    Quiero darle las gracias por este artículo.

    Aunque hace veinte años que aprobé la selectividad, yo fui uno de esos estudiantes ,de la Egb y del Bup, repetidores. Repetí muchas veces.

    La primera vez que repetí yo tenía 13 años. Después de que mi madre me lo comunicara, de camino al supermercado, yendo por calles solitarias, lloré como niño que era. Me hubiera gustado aprobar. Repetir me dolió y, luego, con mi nueva clase aprobé todas en junio. Todos los profesores que tenían no los había tenido el año anterior. Y gracias a esos profesores aprobé. El ambiente en mi casa era el mismo, pero cambiaron mis compañeros, que durante dos años compartí muy buenos momentos , porque eran diferentes a la gente del año anterior que me trataron muy mal .La diferencia entre compañeros y profesores de un curso a otro era abismal.

    Cuando repetí encontré profesores(MAESTROS) que sabían explicar, sabían enseñar, sabían motivar, eran justos y equilibrados, eran poetas de su profesión.

    Es curioso como con la misma asignatura personas como yo, podemos aprobar o suspender según quién dé la clase.

    Como en todas las profesiones hay gente competente e incompetente, gente negligente y gente entusiasta. Gente que ama su profesión y otros están ahí aguardando el fin de mes para cobrar su salario. Ser buen profesor es un gracia que Dios da algunas personas. Yo he tenido suerte( a pesar de todos los problemas que tuve en mi infancia y adolescencia) de encontrar hombres que tenían el don de la enseñanza. Si no fuera un don todo el mundo valdría para dar clases.

    No es lo mismo una profesora que cada día está encantada de mirarse al espejo por lo guapa que es,y se pasaba el tiempo amargada y frustrada, que un profesor que está al pie del cañón enseñando, explicándose bien, porque conoce a sus alumnos mejor de lo que se conocen ellos, sabe motivarlos, y casi todos y a veces todos aprueban sus asignaturas. Es curioso como con personas diferentes que dan una misma asignatura, puede reinar el fracaso escolar o al contrario puede haber un aluvión de aprobados.

    Luego en el Bup me fue muy mal. Y desde aquí le doy gracias a aquellos profesores que me motivaron indirectamente, con su entusiasmo, respeto, amor por su profesión, saber estar y porque eran personas que inspiraban . Gracias a ellos aprobé curso tras curso y logré sacarme la selectividad.

    Mi vida nunca fue fácil, y gracias a contadas personas ,uno puede abrirse camino en la vida, sabiendo que cuando menos te lo esperas encuentras trigo en lugar de cizaña, encuentras a verdaderos seres humanos, no a incompetentes con mucho poder y poco seso. Por suerte hay gente que tiene el don para enseñar.

    Un saludo

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies