Cuentos infantiles cortos: Celeste, la niña de azul

Cuentos infantiles cortos: Cuento para aprender los colores (Color Azul)

Celeste es una niña de unos seis años.
Le gusta mucho pintar y le encantan los colores, pero hay uno que le gusta especialmente… El color azul en todas sus tonalidades.
Tanto le gusta que, todo lo que le rodea en su casa y parte de su vida es azul.
Su habitación es de un azul cielo, con pequeñas nubes blancas. La niña le pidió a sus padres que se la pintarán así después de ver su película favorita,  Toy Story. Para su quinto cumpleaños, sus padres le pintaron la habitación cómo regalo.
También los muebles de su habitación tienen su toque azul, aunque en ellos es un poco más oscuro,  resaltando sobre lo blanco del resto.

Su madre,  a veces le pregunta:
– «Celeste,  cariño…no te cansas de verlo todo azul? Podrías cambiar de vez en cuando «.
– No, mamá. ¿Cómo podría cansarme de ver mi color favorito?  Es el más bonito del mundo. – Le contesta siempre la pequeña.

Sus muñecas siempre están vestidas de color azul y, como no puede ser de otra forma, segura estoy de que adivinareis su canción favorita…
Si estáis pensando en «Tengo una muñeca vestida de azul…»,  habéis dado en el clavo.

Y aunque en su armario hay un prendas de todos los colores,  su preferida es un abrigo de color turquesa y, siempre que tiene que salir con sus padres corre a su armario para que su madre se lo alcance y pueda lucirlo.

A Celeste también le encantan los animales, y tiene un pequeño gato llamado Blue.

Cuando sus amigos le preguntaron porque le había puesto ese nombre tan raro, Celeste no tardó en contestar:

  • Mi gato se llama Blue,  porque tiene los ojos azules y Blue es azul en inglés.  Igual que mis padres me pusieron de nombre Celeste porque dicen que tengo los ojos de ese mismo color.
    Después de todo no es tan raro, ¿no?.

– Pensándolo así, no es tan raro.- le dice su amiga Bea.

  Después de todo, para Celeste el azul es más que solo un color, es una parte importante de su vida.

Cuentos infantiles cortos por  Rosi Requena

Más artículos que te pueden interesar:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *