Cuentos cortos de ciencia ficción para niños

Cuentos cortos de ciencia ficción para niños

Hoy os traemos 2 cuentos cortos de ciencia ficción para niños: El portal del tiempo y Un extraño planeta. Recordar que los cuentos mejoran el vocabulario de los niños, su atención y concentración y desarrolla su imaginación y creatividad. No dudes en leer un cuento a tu hijo antes de dormir o en cualquier momento del día.

 


El Portal del Tiempo. Cuentos cortos de ciencia ficción para niños

El Portal del Tiempo. Cuentos cortos de ciencia ficción para niños

Andrea era una niña muy curiosa y creativa, siempre soñaba cosas fantásticas, que divertían mucho a su madre, quien le decía que debía dejar de soñar tanto y dedicarse con más ahínco a sus estudios, porque le gustaba más fantasear que estudiar.

Sucedió que una noche empezó a oír  suaves cuchicheos debajo de su cama, al principio pensó que estaba soñando, pero se dio cuenta de que estaba muy despierta. Después llegaron las luces, resplandores intermitentes que iluminaban su cuarto. Ella no llamó a su madre porque podía pensar que era mentira o peor, que de tanto fantasear ya se había vuelto loca.

Las luces se hicieron más intensas, Así que, actuando valientemente, se dispuso a ver que sucedía debajo de su cama, para su sorpresa encontró que la luz y la voz, que parecía decir su nombre, provenía de un pequeño círculo en el centro del suelo, como no le pareció nada aterrado se acercó para verlo mejor. Al asomarse al círculo sintió un mareo repentino, que algo la absorbía y la obligaba a dar vueltas sin control.

Cuando el mundo se detuvo, se encontró en una enorme habitación con paredes de cristal, ante un paisaje asombroso. La habitación estaba en lo alto de una colina y a sus pies podía ver una ciudad con grandes torres multicolores, era como ver todo los colores al mismo tiempo.

Había una especie de naves espaciales de distintos tamaños volando por todas partes, observó  terminales con pasarelas llenas de personas que entraban ordenadamente en naves transparente de dos pisos, que ascendían verticalmente y luego partían a grandes velocidad. También  podía  ver hermosos jardines con pasto muy verde y arboles con extrañas formas.

 – ¡Ay! creo que ya no estoy en Kansas – se dijo moviendo la cabeza, ya que no podía creer lo que veía.

Entonces, escuchó una sonora carcajada. Espantada se volvió para ver de donde procedía.  A unos metros de ella, sentada en una cómoda butaca estaba una muchacha que se le parecía un poco y que con una gran sonrisa, le dijo:

– Bienvenida al futuro tatarabuela. Soy Estefany.

Afortunadamente estaba acostada, porque si no habría caído al suelo del impacto. Asustada, se cubrió con la sabana y comenzó a repetir:

– Despiértate, Despiértate, Despiértate…

La chica le quitó la sabana de la cara y le dijo que no era un sueño, que ella la había trasladado al futuro a través de un portal de su invención, porque necesitaba su ayuda.

Sorprendida Andrea le dijo:

-¡Soy una niña! ¿Cómo podría ayudarte?

Estefany, le pidió que la acompañara. Al salir de la habitación se posaron en una plataforma voladora que,  como si viajaran en una alfombra mágica, las llevó a recorrer primero la casa y luego la ciudad. Era fantástico y se maravilló con el funcionamiento de  aquella hermosa ciudad.

Al regresar fueron al laboratorio de Estefany, entraron a través de un divertido tobogán y se  conectaron a otra plataforma voladora, hasta llegar a una tarima, que tenía un círculo brillante  en el centro. Al fondo había una pared semicircular con una gran pantalla, varias cajas transparentes se encontraban en el extremo derecho y en el izquierdo destacaba un panel con muchos cuadrados y tubos de luces.

Estefany le contó que era una científica y Andrea, impresionada, le dijo que era muy joven para ser una científica. Sonriendo, ella le explicó que en su época los niños comenzaban su entrenamiento educativo desde los dos años, a fin de desarrollar las grandes capacidades del maravilloso cerebro humano.

Continuó diciéndole, que ellos habían logrado desarrollar el cerebro humano hasta casi un 70% de su capacidad, inculcando en la mente de los niños  la conciencia de que podían desarrollar sus capacidades y alcanzar todas sus metas si no se limitan a sí mismos y mantenían un buen entrenamiento educativo, con disciplina y responsabilidad.

Le dijo que  había  inventado el primer portal que permitía viajar en el tiempo y que la estaba ayudando sólo con encontrarse allí, porque podría demostrar que su invento funcionaba. Que la había elegido, porque siempre había querido conocer a la inquieta e ingeniosa niña de la que se contaban anécdotas, que habían pasado de generación en generación dentro su familia.

Momentos después, de aquellas cajas transparentes surgieron unas figura traslucida que Estefany presentó como el Comité Científico, a quienes dio explicaciones sobre su invento. Luego, ellos hablaron con Andrea sobre su época y observaron cómo, después de despedirse afectuosamente de Estefany, el portal era activado para devolverla a su tiempo.

Andrea se despertó debajo de su cama, mientras su madre gritaba que se apresurará para ir al colegio, recordando su increíble aventura en ese maravilloso futuro. Sintió muchas ganas de ir al colegio a aprender todo lo necesario para ayudar a que ese futuro llegara pronto.

–FIN–

A continuación te dejamos algunas preguntas sobre el cuento para trabajar la comprensión lectora.

  1. ¿Quiénes protagonizan el cuento?
  2. ¿Cómo Andrea viaja al futuro?
  3. ¿Qué profesión tiene Estefany?
  4. ¿Qué adelantos científicos ve Andrea en el Futuro?
  5. ¿Cómo desea Andrea contribuir para lograr un futuro mejor?

El siguiente cuento es una maravillosa historia que nos habla del amor de los padres, de lo que son capaces de hacer para proteger a sus hijos y ofrecerles una vida mejor. De la importancia de un abrazo.

 


Un extraño planeta. Historieta de ciencia ficción

Un extraño planeta. Cuentos de ciencia ficción

Había una vez un hermoso planeta donde sólo había niños, los cuales tenían al menos siete añitos. Entre esos muchos niños había un par de gemelos que se destacaban entre todos, porque eran los más grandes, se trataba de Max y Joe.

Casi idénticos, sólo se diferenciaban por el color de sus ojos, Max tenía grandes ojos verdes y Joe, grades ojos azules. Aparte de inteligentes y curiosos eran unos grandes inventores, les encantaba construir artefactos que ayudaban a los otros niños en sus labores, porque en ese planeta todos estudiaban mucho y tenían asignadas tareas diarias.

Además de sus inventos,  ellos  sentían pasión por la naturaleza. Cuando tenían tiempo libre  se dedicaban a recorrer los bosques y los campos. Observaban el comportamiento de los animales y se deleitaban bañándose en los ríos.

En uno de esos paseos observaron un grupo de venados que bebían agua del rio, vieron como un pequeño venadito era ayudado por su madre para que pudiera saciar su sed y por primera se preguntaron por qué ellos no se parecían a su madre.

Aquel planeta era gobernado por la Gran Madre.

¿Qué quién era la Gran Madre?

Pues… una máquina y los niños eran cuidados por sus androides.

Los androides eran grandes niñeras y guardianes. Cuidaban muy bien a los niños y  se encargaban de que cumplieran con todas sus tareas. Eran llamados Madre, he ahí la duda de los gemelos, ellos no se parecían a los androides.

La Gran Madre los dirigía desde una estructura, conocida como El Hogar,  a la que no podían entrar los niños. Pero, durante las festividades, podían ver a la Gran Madre, en una enorme pantalla en lo alto de El Hogar, cuando ella se dirigía a ellos para animarlos en las competencias.

Los gemelos estaban creciendo y junto con ellos crecía el deseo de tener una madre que no fuera de metal. Pensaban que en algún lugar debía haber una madre de carne y huesos como ellos. Así que decidieron comenzar su búsqueda.

Sin embargo, cuando preguntaron a sus madres androides, ellas respondieron con conocimientos técnicos que no contribuyeron a esclarecer sus dudas. Sólo había alguien que podría darles información real, tenían de llegar a la Gran Madre.

Así comenzó la cruzada para hablar con la Gran Madre, por supuesto ninguna de sus madres, les permitió el acceso a El Hogar. Debían entrar por sus propios medios, espiando a los androides. Observaron que para entrar en El Hogar utilizaban una pequeña placa incrustada en el dedo medio de su mano derecha. Tenían que  apoderarse de una de las placas, pero no podían dañar a las madres.

Como eran buenos inventores, decidieron que ellos podían duplicar la placa, se las ingeniaron para obtener una impresión en tinta  de la placa, engañando a una madre para que les diera la impresión de toda su mano.

Posteriormente, fabricaron un duplicado con el metal disponible y  confiaron en su suerte para que funcionara. Dos noches después, decidieron probar su copia e Increíblemente funcionó. El Hogar era una plateada estructura elíptica sin ventanas y cuando entraron todo era oscuridad. Sabiamente, tomaron la precaución de llevar bastones luminosos. Siguieron por un largo pasillo hasta una sala muy amplia, que, con sus bastones, no alcanzaban a iluminar toda.

– Ahora que hacemos? – preguntó muy bajito Joe.

–  Llamarla  – respondió Max.

Entonces, Joe dijo:

-Gran Madre ¿Dónde estás? Necesitamos hablar contigo.

De pronto, toda la sala se iluminó y en el fondo una gran pantalla se encendió y la silueta de la Gran Madre tomó forma.

– Mis niños, los esperaba – Les dijo.

Sorprendidos, ellos no  pudieron decir nada. Por lo que, la Gran Madre continuo hablando:

 – Es hora de que sepan la verdad.

Les contó que había sido diseñada por un gran científico, quien la creo con una inteligencia superior a cualquier otra máquina y le encargó el cuidado  de la pequeña comunidad científica donde vivían, pero que debido a los tiempos convulsivos que  su planeta de origen vivía, hubo que  abandonarlo repentinamente.

Que ella tuvo que salir de allí con ellos e instalarse en este nuevo planeta con la ayuda de sus androides, para poder protegerlos de todo aquello. Pero sus padres decidieron quedarse para tratar de salvar el planeta, para ofrecerles un mejor porvenir. Que gracias a ellos, todos notables científicos, el planeta se estaba recuperando. Ya había sido informado que pronto vendrían a buscarlos.

Los gemelos no sabían que pensar de aquella historia, pero decidieron confiar  y efectivamente una semana después llegó un grupo de cinco naves y en ellas venían todos los padres. Ellos nunca habían sido tan felices, como cuando fueron abrazados por sus padres y sintieron, por primera vez, el calor humano, el inmenso amor que ellos le profesaban.

Finalmente como en el anterior cuento, te dejo unas preguntas para trabajar la comprensión de textos de los cuentos cortos de ciencia ficción para niños:

  1. ¿Quiénes protagonizan el cuento?
  2. ¿Quién cuidaban de los niños?
  3. ¿Por qué los niños se encontraban en ese extraño planeta?
  4. ¿Qué le hacía falta a los gemelos?
  5. ¿ Por qué se sintieron tan felices los gemelos?
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