El Jorobado de Notre Dame. Cuentos clásicos infantiles



El jorobado de Notre Dame

Cuentos cásicos infantiles: El Jorobado de Notre Dame

Dentro de la torre de Notre Dame vivía un ser llamado Quasimodo. Este ser, deforme en su aspecto era una persona muy noble y con un enorme y gran corazón.

Junto a Quasimodo vivía un ser malvado llamado Frollo. Éste decía ser el dueño de Quasimodo a quien lo había visto nacer y, por su deformidad física y joroba, había decidido encerrar y encarcelar dentro de la torre por toda su vida.

El joven Quasimodo nunca había visto el mundo exterior. Él ansiaba conocer personas con quienes pudiera hablar y explorar el mundo fuera de aquella torre. Pero el malvado Frollo lo mantenía preso diciéndole que él “era demasiado feo y deforme como para que el resto de la humanidad lo aceptare”.

Sin embargo, y a pesar de su tristeza, Quasimodo ansiaba salir de la torre. Fue así como, aprovechando el festival de los Bufones, se escapó de allí.

Recorrió cada rincón de aquel pueblo y habló con varias personas del lugar. Quasimodo estaba feliz de poder mezclarse entre las personas sin ser juzgado por su joroba y deformidad física.

Pronto conoció a una joven gitana quien pudo ver más allá de su aspecto físico y reconocer la pureza del alma de Quasimodo. Ella se llamaba Esmeralda y Quasimodo se sintió no sólo atraído por su belleza sino por su hermoso y noble corazón.

Así comenzaron a caminar juntos y pronto se sumó Febo, con quien en poco tiempo entablarían una maravillosa amistad.

Juntos, los tres amigos comenzaron a vivir diferentes historias y aventuras.

Sin embargo el cruel Frollo no podía contener tanto odio e ira porque Quasimodo disfrutaba de su libertad a pesar de su aspecto deforme. Esto llenaba de odio y furia al viejo Frollo. Por esta razón, un buen día Frollo decidió secuestrar a Esmeralda y a Febo.

También Quasimodo fue encerrado en otro sitio para ser separado para siempre de sus amigos.

Frollo parecía que había ganado nuevamente y Quasimodo, triste en el encierro nuevamente, no podía contener su tristeza.

De todos modos el recuerdo de aquellos días junto a sus amigos y el trato que de ellos había recibido, hicieron que Quasimodo cobrara fuerza y rompiera las cadenas que lo ataban a esa prisión.

 

A continuación fue hasta donde estaban encerrados sus amigos Esmeralda y Febo y los liberó de la prisión donde el malvado Frollo los tenía prisioneros.

 

Todo el pueblo se enteró de lo que había hecho Quasimodo y de este modo ellos también comenzaron a percibir su alma y su pureza interior y no detenerse solamente en su aspecto físico. Quasimodo se convirtió en un héroe y todo el pueblo comenzó a quererlo y respetarlo.

Por otra parte el viejo Frollo fue condenado por todo el pueblo pues, fue allí cuando el pueblo entero y no sólo Quasimodo pudieron ver que el aspecto de Frollo no era deforme pero sí lo era su negro y amargo corazón.

 

 

Moraleja, el jorobado de Notre Dame: Nunca juzgues a las personas por su aspecto físico. Mira siempre su interior, intensiones y su corazón.

 

Comparte en tus redes socialesShare on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someoneShare on Tumblr0



Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies