Educación sin fronteras: aprendizaje en tiempo real a través de viajes familiares

Educación sin fronteras

Atrás quedan los tiempos en los que la formación de los peques solo podía tener lugar en centros habilitados específicamente para tal fin, como las escuelas de Educación Primaria y los institutos. Por suerte, la situación hoy en día poco tiene que ver con la de antaño. Así lo demuestra la posibilidad de que el aprendizaje tenga lugar en tiempo real a través de viajes familiares.

Hoy hablaremos de esta alternativa formativa. Y es que la educación sin fronteras cada vez es puesta en práctica por una mayor cantidad de familias, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta las numerosas ventajas que proporciona y que detallaremos más adelante.


Claves para organizar un viaje familiar que sirva para fomentar el aprendizaje

Para obtener resultados tan buenos como los que veremos después, es imprescindible aplicar las siguientes claves, empezando por la más importante de todas: viajar con un seguro de viajes, el cual proporciona una mayor tranquilidad. Aprovechando el IATI descuento que puede encontrarse en muchas webs de viajes, el precio final a pagar es muy asequible.

Si bien es cierto que los viajes familiares para el aprendizaje en tiempo real no son ni mucho menos peligrosos, cualquier adversidad o imprevisto puede traducirse en una situación que, en caso de no contar con un seguro de viaje, se convertiría en un grave problema.

Hablando de ahorro, para que el precio final a pagar sea lo más barato posible, conviene tramitar las reservas de los vuelos, alojamientos y demás con mucha antelación.

Cuando llegue el momento de preparar la maleta, no conviene limitar en exceso los momentos de ocio o desconexión del pequeñín. Sabemos que puede ser tentador el hecho de no meter en el equipaje la videoconsola portátil, la tablet u otros dispositivos que sirven para que el infante se distraiga y divierta, pero privarle por completo de este tipo de ocio o de cualquier otro acabaría siendo contraproducente.

Por otra parte, asegúrate de llevar suficiente comida y sobre todo agua para el viaje de ida, así como posteriormente el de vuelta. En ambos desplazamientos, no te olvides de ir parando cada poco tiempo si os movéis en vehículo particular.


Ventajas del aprendizaje en viajes familiares

Ahora que ya sabes cómo hay que organizar un viaje familiar, llega el momento de averiguar cuáles son las ventajas que proporciona tanto a los peques como a las mamás, los papás y demás seres queridos que se apunten a la aventura formativa.

En primer lugar, llama la atención lo mucho que se estrechan los lazos que unen a las familias. Una experiencia de este tipo da pie a que acaben compartiéndose muchos momentos que acabarán siendo recordados para siempre.

Fortalecer los vínculos familiares no es la única ventaja, ya que el listado va más allá abarcando también una exposición cultural que es muy beneficiosa para los pequeñines. Hacerles saber que en otros países hay culturas distintas, logrando que las entiendan y las respeten, es crucial para su educación.

No solo la cultura de la zona en cuestión es interiorizada por los infantes. A su vez, sucede lo mismo con las tradiciones en general -desde la folclórica hasta la gastronómica-, amén del idioma. Y es que los viajes al extranjero son el lugar perfecto donde practicar inglés.

Si bien es cierto que muchos de los viajes de educación sin fronteras tienen lugar en ciudades, también es habitual visitar zonas que son sinónimas de naturaleza en estado puro. En este caso, a pesar de no coincidir con tantos lugareños, también se fomenta el aprendizaje. ¿De qué manera?

En concreto, los más pequeños de la casa aprenden a valorar la importancia de todo aquello que les rodea. Apreciar el ecosistema es fundamental para que, más adelante, entiendan la importancia de evitar las acciones que aumentan la huella de carbono y afectan negativamente al cambio climático.

Conviene destacar que, todos los puntos positivos que acabamos de describir, se hacen evidentes al mismo tiempo en que los peques van aprendiendo activamente, es decir, conforme tiene lugar el viaje.

Los más pequeños de la casa aprenden desde idiomas hasta cultura, historia, gastronomía y otros aspectos importantes casi sin darse cuenta. Para ellos no se trata de una sesión educativa. De hecho, en todo momento tienen la sensación de estar gozando de unas divertidas y merecidas vacaciones.

Aun así, inconscientemente van interiorizando varios conceptos que, en el futuro, les serán de gran ayuda. No solo nos referimos a los conocimientos idiomáticos que obtendrán, sino también a las habilidades comunicativas que, más adelante, les permitirán hablar con mayor soltura.

Como hemos visto, los viajes familiares fomentan la educación sin fronteras, la cual tiene lugar en tiempo real y de manera muy beneficiosa para todas las partes. Por ende, no es de extrañar que tantas mamás y papás hagan el esfuerzo económico oportuno con tal de emprender un viaje de este tipo, por supuesto contratando un seguro de viaje para mayor tranquilidad de todos.