Hermanas del Bosque. Cuento de generosidad para niños

las hermanas del bosque

¡Sumérgete en la mágica aventura de «Las hermanas del bosque»! Este cautivador cuento relata la historia de Sibila y Ana, dos hermanas con corazones opuestos, que crecen en un bosque encantado. Mientras una anhela riqueza y poder, la otra muestra su bondad y generosidad. A través de sus vivencias aprenderemos sobre el valor de la honestidad, el sacrificio y la astucia frente a la adversidad. ¡No te pierdas este emocionante relato que transmite importantes enseñanzas sobre la valentía y la verdadera esencia de la justicia!


Había una vez dos hermanas que vivían en un bosque. La mayor se llamaba Sibila, y era tan egoísta como maliciosa; mientras que la menor, de nombre Ana, era generosa y buena. Las hermanas quedaron huérfanas desde pequeñas, y crecieron solas en el bosque hasta hacerse mayores.

Con el tiempo, Sibila quiso casarse con un hombre rico y poderoso; y un buen día se le apareció un duende y le dijo:

  • Ha llegado a mis oídos que quieres desposarte con un caballero de gran fortuna. Yo puedo darte lo que tanto anhelas, pero a cambio, me darás a tu hermana en casamiento.

Sibila estuvo de acuerdo, y el duende par tió rápidamente con una bolsa mágica al hombro en la que cabía cualquier cosa por muy grande que fuera. Así anduvo por todos los rincones de la tierra; y príncipe que veía, príncipe que guardaba en su bolsa mágica.

Finalmente, al cabo de un año, el duende se encontró con Sibila y le dijo:

  • Aquí tienes lo prometido. Esta bolsa contiene todos los príncipes del mundo, y serán tuyos en cuanto me entregues a tu hermana.
    A continuación, Sibila llevó al duende de inmediato junto a Ana, pero esta se negó a la boda, y Sibila la encerró en una habitación bajo llave.
  • Lo pensarás mejor sin comida ni agua, niñata. Aquí te quedarás hasta que cambies de parecer – dijo la hermana mala y se olvidó de ella.

Ana no hacía más que llorar todas las noches junto a la ventana. El duende, aparecía cada día a la medianoche con su bolsa mágica, y le decía:

  • Hermosa dama, ¿te casarás conmigo de una vez? Pero Ana siempre le respondía:
  • Mañana es otro día, y mañana ya veré.

Entonces el duende se marchaba enojado, y Ana escuchaba los quejidos de los príncipes en la bolsa del duende, lo que la entristecía aún más. Así fue por un tiempo hasta que un buen día, un conejo dorado se apareció frente a Ana, y le dijo:

  • ¿Por qué lloras, querida? ¿Qué puedo hacer para alegrar tu noble corazón?
cuento de generosidad

La muchacha le contó al conejo dorado que su hermana la había obligado a casarse con un duende malvado, y tras haberse negado la había encerrado en aquella habitación. Entonces, el conejo habló:

  • No derrames más tus lágrimas, pues voy a ayudarte. Cuando venga el duende, dile que mañana te casarás con él.

El conejo se escondió, y al cabo de un tiempo, el duende se asomó en la ventana como de costumbre, y le dijo a Ana:

  • Hermosa dama, ¿te casarás conmigo de una vez? Ana le dijo:
  • Mañana es el día. Mañana tendrás tu boda.

Y el duende se marchó alegre. En ese momento, el conejo salió de su escondite, y le siguió montado en un cervatillo.

Iban tan deprisa el conejo y el cervatillo que no tardaron mucho tiempo en quedar detrás del duende. Mientras este corría a toda velocidad, los pájaros del bosque picotearon la bolsa mágica hasta quedar un agujero; y uno a uno, los príncipes encerrados en la bolsa fueron cayendo al suelo.

Cuando el duende llegó a su casa, apenas notó que la bolsa estaba vacía, y se tumbó a dormir esperando el día siguiente.

Entretanto, el conejo dorado llegó a la casa del duende, pero vio que no era posible entrar. Las ventanas y las puertas estaban cerradas de tal manera, que solo se lograba
acceder a través de una ventana muy estrecha que había en el techo.

Entonces el conejo convocó a las arañas del bosque, y estas bajaron en un hilo por la ventanilla del techo. Cogieron la bolsa con cuidado, y seguidamente cosieron el agujero y se la entregaron al conejo.

Este echó a correr hasta la charca de un ogro que vivía a poca distancia de aquel lugar. Llamó al ogro, y le dijo:

  • Ogro, si te metes en esta bolsa, tendrás una esposa a la mañana siguiente.

El ogro no lo pensó dos veces y dijo:

  • Una compañera me vendría bien, así que no veo problema alguno.

Se metió en la bolsa, y el conejo la dejó nuevamente en la casa del duende con la ayuda de las arañas. Después, fue junto a Ana cuando hubo amanecido y le dijo:

  • El duende está por venir. Cuando llegue, pídele que vaya delante y te espere en el altar. Pero que una vez que hayas llegado tus labios jamás hablarán, pues has prometido guardar silencio eterno.

Ana hizo cuanto le ordenó el conejo dorado, y el duende marchó al altar. Entonces el conejo tomó el vestido de novia, y se lo colocó a una vaca vieja; de modo que el velo le tapaba la cara, y la cola del vestido le cubría el rabo
y las pezuñas.

Llevó la vaca al altar, y la boda se celebró sin mayor novedad, y como Ana le había prometido que no hablaría, el duende creyó que realmente se había casado con ella.

Al concluir la ceremonia, el duende le entregó a Sibila la bolsa mágica y se marchó con la vaca vestida de novia tan contento como había venido; y nunca más se le volvió a ver, pues le iba muy bien con su esposa, aunque a veces se sorprendía de verla comer pasto fresco.

Por su parte, la hermana mala abrió la bolsa creyendo que la encontraría llena de príncipes, y que podría elegir al más hermoso y rico de todos; pero cuando sacó al ogro, no le quedó más remedio que casarse con él, e irse a vivir juntos a la charca por el resto de sus días.

Finalmente, los príncipes que habían escapado de la bolsa, regresaron a sus reinos sanos y salvos, y Ana fue libre y feliz para siempre, en compañía de los animales del bosque.

las hermanas del bosque

FIN


La moraleja de «Las hermanas del bosque» resalta cómo las decisiones impulsadas por la codicia y el egoísmo pueden tener consecuencias negativas duraderas. A través de Sibila, quien sacrifica el bienestar de su hermana Ana por ambiciones personales, el cuento enseña que tales acciones no solo perjudican a los demás, sino que también acarrean un retorno de la misma negatividad a quien las comete, llevándola a un desenlace no deseado y desfavorable.

Por otro lado, Ana, que se mantiene firme en sus principios de bondad y justicia, logra superar las adversidades gracias a su ingenio y la ayuda de sus amigos del bosque. Su historia demuestra que la integridad y la inteligencia son recompensadas, y subraya la importancia de actuar con honestidad y consideración hacia los demás, asegurando que el bien prevalece sobre el mal a largo plazo.

Valores del cuento: Las hermanas del bosque

«Las hermanas del bosque» promueve valores esenciales como la generosidad, el respeto por los demás, y la astucia como herramienta para superar obstáculos. También destaca la importancia de la valentía y la honestidad, mostrando cómo estos principios pueden cambiar vidas y alterar destinos.


Finalmente trabajamos con el cuento la comprensión lectora para saber si los niños han entendido el cuento. Os dejamos preguntas de comprensión:

  1. ¿Cuáles son las principales diferencias entre Sibila y Ana?
  2. ¿Qué ofreció el duende a Sibila a cambio de casarse con Ana?
  3. ¿Cómo reaccionó Ana cuando Sibila intentó obligarla a casarse con el duende?
  4. Describe cómo el conejo dorado ayudó a Ana a escapar de su situación.
  5. ¿Qué ocurrió con los príncipes que estaban en la bolsa mágica?
  6. ¿Cómo terminó el duende siendo engañado en su propia boda?
  7. ¿Cuál fue el destino final de Sibila y qué ironía encontró en él?

© 2024 ▷ Educapeques ➡➤ [ Hermanas del Bosque. Cuento de generosidad para niños ] Cuentos infantiles ✏️ César Manuel Cuervo | 👨‍🎓Cuentacuentos @educapeques

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 2 Promedio: 5)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *