Juguetes clásicos que han marcado generaciones

juegos de madera

Atrás quedaron aquellos tiempos en que los niños y las niñas se divertían con juguetes. Horas y horas pasaban entre mundos inventados y realidades paralelas, creando rincones mágicos reservados solo para ellos. Rincones que han dejado una huella imborrable en generaciones enteras de mexicanos.

Desde las calles empedradas de pequeños pueblos, hasta sitios urbanos más dinámicos, hubo juguetes que hicieron felices a miles de niños, siendo fieles compañeros de aventuras, viajes y travesuras. Juguetes clásicos, que han marcado la infancia de muchos.

Es una realidad pasada que contrasta demasiado con un mundo cada vez más inmerso en la tecnología y la digitalización. Un mundo moderno saturado de pantallas y dispositivos electrónicos, que atentan contra lo que en algún momento supo ser el activo más valioso: la imaginación. La imaginación al poder.

Esa creatividad era la que permitía volver absolutamente reales a figuras como el entrañable Nenuco, un inolvidable muñeco que resultó ser uno de los juguetes más queridos por las niñas de México durante años. O cómo olvidar al inoxidable Meccano, o el siempre divertido Scalextric.


Y si hablamos de muñecas está bien que mencionemos a Nenuco, pero no podemos olvidar a María Antonieta y las mazapanes, icónicas muñecas de trapo a las que cariñosamente se las llamaba “Marías” y “Mazapanes”, compañeras inseparables desde siempre y para siempre. Fabricadas a mano con materiales simples pero duraderos, ambas encarnan la creatividad y la tradición artesanal que ha perdurado a lo largo del tiempo.


Hoy, a muchos niños les resultaría algo demasiado básico y poco complejo. Pero vaya si era complejo lograr tu objetivo con este verdaderamente antiguo juguete. Eran simples y cautivadores, y convocaban a una masa de pequeños que se disputaban entre sí el honor de ser quien lograse atrapar la bola con el palo de madera. En la casa, en la escuela o en la calle, los trompos y baleros eran símbolo de destreza y habilidad.


En esta misma línea, también podemos mencionar las famosas canicas. Estas diminutas esferas (¡cuidado, alejar del alcance de los bebés!) podrían ser de vidrio, arcilla o incluso acero. Resultaron una fuente de diversión durante horas para los chicos en la escuela, en las plazas o en sus casas.

Jugar a las canicas no solo era una forma de entretenimiento. También significaba un ejercicio de habilidad y estrategia. Los niños competían por colecciones de canicas, las intercambiaban y hasta las comercializaban. Muchas veces, quedarse con una canica se definía compitiendo en partidas, donde había que ser muy hábil para lanzar la pequeña bola y golpear la otra.


Desde los clásicos trenes de madera hasta los coloridos animales articulados, los juguetes de madera han ocupado un lugar especial en el corazón de los chicos. Eran duraderos y ofrecían a sus poseedores estimular la creatividad al taco.


Claro, cómo no mencionar los juegos de mesa. Es probable que con ellos estemos hablando de los “juguetes” que más han logrado reinventarse y perdurar en el tiempo. Hoy siguen existiendo miles, y, si bien se trata de un público más de nicho el que los juega y le gusta, continúan divirtiendo.

dominó

El Meccano no era solo un juego, sino también una ventana al mundo de la ingeniería y la tecnología. Inspiró a muchos pequeños a explorar su pasión por la construcción y la innovación.

Piezas y tornillos disponibles para armar desde simples vehículos hasta máquinas más complejas. Montar y desmontar, experimentar con diversos diseños y resolver problemas de construcción eran parte integral del proceso de juego.

Eso sí, una vez que el niño se aburría, probablemente era el padre quien iba, a escondidas, a terminar lo que su hijo había empezado. Es que… la ingeniería del Meccano era para todas las edades.


Y si hablamos de juegos de construcción, ahí entran los inolvidables LEGO. Estos bloques listos para encastrar se volvieron un fenómeno global y han dejado una marca imborrable en la infancia de generaciones enteras. Desde su introducción en México, estos versátiles juguetes han sido una fuente inagotable de diversión y creatividad.

Desde ciudades futuristas hasta escenas de películas icónicas, los niños han encontrado en LEGO  una forma de expresar su creatividad y explorar su pasión por la construcción.

Además, este juguete también logró fomentar valores como el trabajo en equipo, la perseverancia y la colaboración mutua. Los chicos aprendieron a trabajar juntos para alcanzar objetivos comunes, a compartir ideas y a resolver problemas de manera creativa.


Ya sean de metal o de plástico, los carros daban una sensación de realidad a los niños que jugaran con ellos. Ver en miniatura los clásicos coches que se podían ver por la calle, era realmente fascinante para los niños. Ellos se han pasado horas jugando con estos elementos, imaginando emocionantes carreras y aventuras por los caminos.


En la actualidad, todos estos elementos que para muchos han quedado en el olvido, son oro para los coleccionistas, que se desviven por tenerlos en su vitrina. Si repasamos los principales sitios de subastas online, que tienen usuarios de todo el mundo, veremos juguetes que pareciera que no han perdido popularidad. Veamos.

1. Consolas de videojuegos

Las inolvidables consolas de videojuegos retro, como la Spectrum, la Sega MegaDrive y la PlayStation 1, son altamente codiciadas en subastas. Estos aparatos electrónicos representan hitos en la historia de los videojuegos y han dejado una marca indeleble en varias generaciones. Sus juegos también van aumentando su valor con el tiempo, lo que añade atractivo a estas subastas.

2. Figuras de goma y PVC

Las figuras de goma y PVC con temáticas bélicas o del Lejano Oeste. Cómo olvidar los indios y vaqueros que se volvían nuestros amigos para siempre. Bueno, actualmente son muy populares entre los coleccionistas.

Su valor radica en la rareza, la calidad de fabricación y, claro, su conexión con la nostalgia de épocas pasadas.

3. Muñecas

Y sí, se caía de maduro. Las muñecas antiguas, sobre todo las de Barbie en los años 60 y 70 (seguramente revalorizadas a partir de la última remake cinematográfica), son objeto de deseo para muchos compradores. Nancy y Mariquita Pérez, aunque en un escalón más abajo, también tienen su público fiel y seguidor que busca conseguirlas a toda costa (y todo costo)

4. Juegos de mesa

Los mencionamos anteriormente. Se suele buscar mucho aquellos que fueron clásicos durante las décadas del ´60 y ´70, y seguramente los recordarán: Monopoly, Risk, Cluedo.

Las ediciones especiales o aquellas en perfecto estado de conservación son particularmente valoradas en subastas. Estos juegos no solo evocan nostalgia, sino que también tienen el valor histórico de poder reunir a las personas en torno a una mesa.

5. Trenes eléctricos

Altamente codiciados los trenes eléctricos, sobre todo en sus versiones más antiguas. Ni que hablar si traen sus vagones completos y accesorios originales. La detallada fabricación de estos juguetes, los convierten en piezas de colección únicas.


Los juguetes clásicos representan un oasis de tranquilidad en medio del frenesí tecnológico, recordándonos la importancia de desconectar, de volver a lo básico, de apreciar la belleza de lo analógico en un mundo digitalizado.

Su encanto ha dejado un legado perdurable en la memoria de muchas generaciones, que miran con nostalgia ese pasado rodeado de juguetes.

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