Las claves para elegir el chaleco flotador infantil adecuado y disfrutar de un verano seguro

chaleco flotador infantil

Se suele creer que solo protegen parcialmente y que gran parte de la inversión tendrá que ver con la estética, con lo bonito que se les ve puestos. Pero los chalecos flotadores, o flotadores a secas, son más importantes de lo que se puede creer.

Por supuesto, comprar un chaleco flotador para bebé puede ser una de las decisiones elementales que se deben tomar. Tanto para los hijos propios, como para regalar a un sobrino o al hijo de un amigo.

Los flotadores son dispositivos de seguridad esenciales para cualquier actividad acuática. En el caso de los niños, para que puedan jugar y bañarse en la piscina, en el río o en el mar, sin ningún tipo de problema.


  • Tienda de calidad: una buena tienda que se especialice en todo lo relacionado con los niños, por lo general sabrá vender productos de las mejores marcas. Y en el caso de los chalecos flotadores, apostar por marcas que sean de referencia, que hayan pasado certificaciones de seguridad o que directamente se aprueben para su venta en la UE, será esencial.
  • Edad y peso del niño: hay mucho por determinar al momento de comprar un chaleco flotador para bebé o niños pequeños. Si es para los niños, el diseño o los aspectos estéticos serán lo más importante. Pero en el caso de los padres lo más importante siempre será la seguridad de los pequeños. Por tanto, hay que asegurarse de que se está comprando un flotador de calidad, de las mejores marcas, pero también adecuado para la edad y el peso del niño. De esa manera, el ajuste será perfecto y funcionará correctamente.
  • Nivel de protección: en una piscina, tal vez una opción básica puede servir. En el mar o en un río, ya se necesita de algo más, e incluso se podría complementar con el uso de manguitos.
  • Diseño o estética: no se puede dejar de lado la estética, especialmente cuando son niños pequeños y tienen cierto miedo al agua. Utilizar un chaleco flotador con aspectos estéticos que les gusten puede incentivarlos a meterse en el agua.

La idea detrás de los chalecos flotadores es servir como un elemento que básicamente impide que los niños se hundan cuando están jugando y se están divirtiendo en el agua. Pero también puede ser un producto fundamental para los que están aprendiendo a nadar.

En este sentido, siempre que se combinen con otros productos como los manguitos, pueden ser de gran ayuda para mantener la estabilidad mientras coordinan sus músculos y movimientos, de manera que la curva de aprendizaje y sobre todo los riesgos sean mucho menores.

Sin embargo, todo lo anterior no quiere decir que los chalecos flotadores deban hacer todo el trabajo, sino que gran parte del éxito en el funcionamiento de los mismos va a depender de los propios padres de los niños. En primer lugar para asegurarse de que están hinchados correctamente y que se lo han puesto con el ajuste exacto para su cuerpo. Luego, porque a pesar de que se tienen flotadores, siempre va a ser necesario supervisar las actividades que los niños estén realizando en el agua, ya que un chaleco flotador, incluso el de mayor calidad, nunca va a sustituir el papel de la supervisión de un adulto.


Cuando se adquiere un chaleco flotador de calidad, de buena marca e incluso de diseño atractivo, se compra un producto que puede durar muchos años, siempre y cuando se limpie y deshinche correctamente tras su uso.

Por esa razón, siempre va a ser mejor invertir en una buena marca, en buscar en tiendas de calidad como La Chata Merengüela, y siempre atentos a que son productos que tienen todas las certificaciones de seguridad pertinentes.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *