Episodios de la Historia: La vida en la antigua Roma



¿Cómo era la vida en Roma y en otras ciudades del Imperio?.

En la época del Imperio, los habitantes de Roma adoraban la vida en su ciudad. Supieron construir una ciudad bella pero sobre todo cómoda, práctica y llena de edificios públicos en los que disfrutar del tiempo de ocio.

Crearon un modelo urbano copiando lo mejor otras culturas, como la etrusca y la griega, y lo adaptaron a sus necesidades y forma de vida. Roma fue la ciudad por excelencia del Imperio, pero todas las ciudades que se fueron creando en los territorios conquistados, se levantaban imitando el tipo de urbanismo y edificios romanos.

Estas ciudades estaban conectadas por calzadas, que eran como carreteras de piedra que facilitaban el comercio entre las distintas poblaciones y permitían que los ejércitos pudieran moverse de un sitio a otro rápidamente. En zonas donde era necesario, se construían magníficos puentes, algunos de los cuales se conservan hoy en día.

Las ciudades no se edificaban de cualquier manera; estaban amuralladas y las calles se organizaban en torno a dos vías principales perpendiculares, para que la ciudad creciera de forma ordenada y segura.

El Estado se preocupaba por hacer obras públicas para que la vida en Roma fuese agradable: calles empedradas, acueductos para transportar el agua a las fuentes de la ciudad, alcantarillas para eliminar el agua sucia… ¡Un montón de comodidades muy parecidas a las que existen en la actualidad!

La gente de clase media vivía en casas pequeñas mientras que las familias nobles y ricas tenían viviendas más lujosas, con un patio central o jardines, y estaban decoradas con exquisitas pinturas y mosaicos.

Los romanos le daban una gran importancia a la vida social. Sus lugares de reunión eran los foros, las basílicas y los mercados. Disfrutaban de representaciones en los teatros y de espectáculos de lucha de gladiadores y fieras en los anfiteatros. De estos últimos, te sonará el Coliseo de Roma, el más importante y mejor conservado.

Mira si eran refinados los romanos, que una de sus mayores aficiones era acudir a las termas. Estas eran algo así como los balnearios de hoy en día, en donde había varias salas para disfrutar de baños calientes y fríos, baños de vapor, masajes, gimnasios para practicar deporte… y de paso, reunirse con los amigos para conversar.

Por supuesto también había templos dedicados a sus dioses, circos para las carreras de caballos, cementerios… y arcos de triunfo para conmemorar las victorias militares.

Como puedes comprobar, los romanos fueron grandes constructores y destacaron por sus avanzadas obras de ingeniería.

En España quedan restos de algunas ciudades fundadas por los romanos, como Mérida, Zaragoza, Sevilla, Valencia o Lugo.

Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

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