Juguetes educativos, una pieza clave en la educación durante la infancia

tienda juguetes educativos

En los primeros años de vida, el juego libre ejerce un impacto positivo en el correcto desarrollo físico, mental y emocional. Asimismo, representa una herramienta de aprendizaje. 

Si bien existen diversas maneras de estimular a los pequeños, los juguetes educativos son los más indicados para potenciar no solo el pensamiento lógico y la creatividad, sino su capacidad de percepción y de relacionarse con los demás, demostrando que su función va más allá de brindar entretenimiento.


Los especialistas en desarrollo infantil coinciden en que ambas opciones cumplen con una función específica, por lo que vale la pena analizar sus funciones e impacto de manera independiente.

Básicamente, los juguetes convencionales están diseñados para estimular la imaginación. A través del juego libre, los pequeños disfrutan de experiencias abiertas y menos estructuradas, de esta forma, aunque no persiguen el objetivo directo de educar, favorecen el crecimiento emocional y social. 

Por el contrario, como su nombre lo indica, los juguetes educativos tienen el propósito de generar aprendizaje. Mientras juegan, los niños mejoran la coordinación motriz, fortalecen sus habilidades cognitivas y la capacidad de resolver problemas.  

Atendiendo a las características de cada uno de ellos, los expertos aconsejan combinar los dos tipos, a fin de ofrecer a los niños sesiones de entretenimiento completas. 


En esencia, representan herramientas indispensables para el desarrollo integral. Por ello, conviene visitar una tienda de juegos educativos y elegir las opciones de acuerdo a la etapa de crecimiento en la que se encuentren. 

El juego estructurado trae consigo el aprendizaje de competencias útiles para la vida, esto se debe a que: 

Estimulan las habilidades cognitivas 

El diseño de los juguetes educativos está pensado para generar estimulación en el cerebro desde temprana edad. Aunque todo depende del juego elegido, en general, optimizan la capacidad espacial, el pensamiento lógico y matemático. 

Los rompecabezas mejoran la motricidad del ojo y el nivel de concentración. Asimismo, sirven de ejercicio a la memoria y consiguen un mejor reconocimiento de las formas y colores. 

Potencian la creatividad y la imaginación

Si bien la estimulación de la creatividad está asociado a las opciones más convencionales, tales como las muñecas, pelotas o coches, la interacción con los juguetes educativos supone la libertad de explorar y crear.

Este beneficio se evidencia en los bloques de construcción, los cuales promueven el pensamiento innovador. De forma divertida, los pequeños fortalecen habilidades que pueden convertirse en la base de sus intereses profesionales, sea en el campo del diseño, la ingeniería o la arquitectura.  

Favorecen la interacción social 

Aunque los principales beneficios de este tipo de juguetes está vinculado con la parte cognitiva, también desencadenan la aparición de habilidades emocionales, las cuales ayudan a los pequeños a desenvolverse en diferentes entornos y circunstancias. 

Los juegos colectivos y los de rol, brindan la oportunidad de conocer y poner en práctica las normas que rigen la sociedad. De igual modo, enseñan a gestionar las emociones, enaltecen la importancia de la empatía, mejoran la comunicación y promueven el trabajo en equipo. 

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