Cómo motivar el aprendizaje significativo en los niños



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El aprendizaje de los niños empieza desde que están muy chiquitos. Es por esta razón que se debe aprovechar su emoción por descubrir el mundo y ofrecerles herramientas didácticas con que se diviertan y aprendan. Y, en eso, las mesas de luz tienen un punto muy bien ganado.

 

Cada día se desarrollan nuevas estrategias que son capaces de motivar el aprendizaje de los más pequeños de la casa. Este es un asunto que los fabricantes de todo tipo de productos reconocen como necesidad y, por ello, se esfuerzan en proporcionarlo.

 

Dentro de todas las innovaciones conseguidas en la materia, se cuentan las mesas de luz. Estas funcionan como un recurso educativo de alto valor para motivar el aprendizaje a través del método Montessori, el cual busca proveer a los niños de todo tipo de recursos que tengan algún sentido para su desarrollo, al igual que lo hace la empresa estrella en cuanto a la venta de mesas de luz dentro del sector: Ideas de luz. Y es que la educación de los “peques” es siempre lo primero.

 

Pero, ¿Qué es exactamente este tipo de mesa?


Una mesa de luz consiste en una mesa común hecha de madera que se provee de un material traslúcido en su superficie. Este es capaz de accionarse a través de un botón o cualquier otro sistema que hace que emita luces de distintos colores.

 

Para los niños, este es un recurso que inspira magia, ya que al colocarle cualquier tipo de material, se obtendrá un entorno totalmente distinto a lo que ven en el plano normal y les ayudará a motivar mucho su creatividad.

 

Caso similar ocurre con sus pares, conocidas como cajas de luz. Estas son un poco más bajas pero mantienen la misma idea de ser proveedoras de luz LED.

 

El asunto está en que estos sistemas ayudan a que el niño desarrolle su potencial de aprendizaje a través del juego entretenido, necesitando apenas un poco de guiatura por parte de algún adulto.

 

Los materiales para trabajar las mesas de luz

Al hablar de materiales mesa de luz, nos referimos a todos aquellos recursos educativos que pueden aplicarse en la superficie de la mesa y obtener el efecto deseado.

 

Estos pueden ser muy variados e incluir todo tipo de formas y figuras, por lo que las actividades, además de ser divertidas, tendrás diferencias entre uno y otro momento.

 

La interactividad en este sentido se basa en desarrollar distintos tipos de habilidades, dentro de las que se cuentan las motrices, cognitivas, e incluso sociales.

 

Asimismo hay que hacer referencia a que los precios son bastante accesibles, permitiendo tener una amplia variedad de objetos que se hagan del gusto de los más pequeños.

 

Dentro de los materiales más comunes, podemos encontrar:

 

  • Letras y números: se trabajan con algún material que sea traslúcido o acrílico. Tienen la finalidad, en un primer momento, de que los niños reconozcan esos elementos pero, después, será una herramienta muy útil para enseñarles a armar palabras, a contar, etc.
  • Las siluetas: se trata de siluetas sobre objetos comunes que los niños reconocen o que se buscan introducir dentro de su vocabulario, por ejemplo: casa, perro, manzana, etc. Se consiguen en materiales resistentes para que soporten todo el uso de los pequeños, pero también es posible fabricar algunas piezas en casa con cartulina o cartón.
  • Figuras geométricas: se trata de las figuras geométricas básicas que son las más utilizadas según su edad, tales como: círculos, triángulos, cuadrados, etc.

 

Bajo este mismo esquema se pueden diseñar todo tipo de patrones para que puedan divertirse por un buen tiempo.

 

Otra buena forma de aprovechar las ventajas de las mesas de luz es dándoles la oportunidad de colorear bajo el efecto de la luz y observar el efecto que esta ejerce sobre el papel. Una buena idea es con la impresión de sus dibujos animados favoritos o de estrategias más avanzadas, como el uso de mandalas.

 

A los niños les gustan mucho las cosas brillantes y, con este tipo de herramientas, se puede conseguir que avancen mucho en la consecución de objetivos y metas. Por ejemplo, pueden elaborar, con la ayuda de un adulto una especie de vitral, con papeles traslúcidos de distintos colores brillantes y bordes de cartón para tomarlo con fuerza. Después se colocará esta construcción en la mesa y se verá el efecto que ejerce sobre todos los papeles de colores.

 

Actividades a desarrollar con una mesa de luz

Existen muchas formas variadas para fomentar el aprendizaje a través de estas herramientas. Si de hecho sabes muy poco de la materia o te escasean las ideas, a continuación te proponemos algunas actividades muy sencillas con las que puedes jugar con tu hijo mientras aprende.

 

Las letras del nombre

Uno de los aprendizajes básicos entre los 3 y 4 años es saber el nombre y la forma cómo se escribe. Con la mesa de luz y las letras correctas, se puede jugar a crearlo, enseñándoles varias veces la forma correcta y después esparciendo las letras por toda la superficie para que ellos las ordenen.

 

A medida que van tomado fortaleza en este aprendizaje, se puede ir aumentando la complejidad añadiendo nuevas letras que no forman parte del nombre y que deban desechar.

 

Sumas y restas

Si se tienen los números en material acrílico, se puede aprovechar de ayudar a que los niños aprendan operaciones matemáticas básicas como sumas y restas con solo un poco de trabajo.

 

Para hacerlo, se pueden recortar papeles traslúcidos de distintos colores en círculos pequeños. Seguidamente, se colocarán los círculos en correspondencia a los números y se procederá a dar el resultado de la suma o la resta contando la totalidad de círculos indicados.

 

De esta forma, aprenden de forma divertida y sin las presiones que son comunes encontrar en los sistemas de aprendizaje tradicionales.

 

Todos estos métodos y técnicas, lejos de resultar complicados de llevar a cabo, se conforman como unas estrategias que realmente tienen posibilidades para conseguir que los niños avancen de forma segura y rápida.

 

Además, da un mundo de posibilidades donde la creatividad de ellos, y de sus padres, puede salir a flote dando por entendido que no es un juguete ni una pieza con la única función de alumbrar, sino que representa un método bastante avanzado con el que se puede lograr mucho más que con otras estrategias más formales.

Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

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