Los niños aprenden mejor jugando



La neuroplasticidad también conocida como plasticidad cerebral, se refiere a la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar como resultado de la conducta y la experiencia. Es un elemento importante en el correcto desarrollo del niño y en su aprendizaje.

 

 

El aprendizaje es diferente para cualquier niño, es importante motivarlos lo más pronto posible para que su aprendizaje sea el adecuado. Los juegos pueden ser con sonidos, colores y tamaños variados, porque de nuestro interés y motivación dependerá todo lo que los pequeños vayan aprendiendo. El aprendizaje que hacen los niños hace que sean personas más completas.

 

Los tipos de juegos que se pueden ir incorporando a los niños varía en función de su edad. Sobre los 2-3 años de edad, los niños tiene un juego motor, en el cual el cuerpo y el control del movimiento son la base del juego. Los niños empiezan a imitar y hacer un juego simbólico sobre los 3-6 años, no necesitan juguetes, ya que de por si, se los crean. En esta etapa se fomenta el lenguaje. Ya podemos empezar a jugar con los niños con juegos de reglas sobre los 6-12 años, e intentan crear relaciones interpersonales. Y es una edad en que los niños empiezan a competir entre ellos.

 

Los niños pueden jugar solos, fundamental para un correcto desarrollo personal, pero que no sea excesivo, como el caso de los videojuegos. O bien, pueden jugar con otros niños, en grupo. En ambos casos, el niño puede jugar a juegos sensoriales (donde ejercitan los sentidos), juegos motores, manipulativos (construcción, encajamiento), simbólico (muñecas, cochecitos..), verbales, de fantasía y educativos.

 

Podemos usar frases motivadoras para estudiar, cómo: “Con esfuerzo y perseverancia podrás alcanzar tus metas.”, “Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.” Aristóteles o “Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.” Muchas más que siempre ayudarán en el desarrollo del niño.

 

Es importante que los padres motiven al niño, durante toda su infancia. Una de las principales motivaciones, puede ser la pasión. La motivación nos impulsa a alcanzar una meta y a mantener una conducta determinada para lograrlo. Si hacemos algo que nos apasiona, lo haremos con motivación. Si los niños hacen el primer tropiezo en su camino, hay que motivarlos siempre a seguir luchando y poder aprender del error para corregirlo y seguir adelante. Y siempre recompensarlos y celebrar los objetivos que van dejando atrás.

Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

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