Lápices o ceras: ¿con qué pintan mejor los niños?

Lápices o ceras

Dibujar no solo es una forma de expresión artística, sino también una actividad que ayuda a desarrollar habilidades motoras, cognitivas y emocionales en los niños. Los niños comienzan a mostrar interés y habilidades para dibujar alrededor de los dos años de edad, que es cuando empiezan a garabatear y realizar trazos simples con ceras o lápices de colores. Estas primeras obras suelen ser simples y abstractas, pero representan un importante primer paso en el desarrollo de habilidades artísticas. Es importante fomentar y apoyar el interés de los niños por el dibujo desde una edad temprana, proporcionándoles materiales artísticos adecuados y alentándolos a explorar su creatividad. 


Pintar desde temprana edad es una actividad que estimula su creatividad y expresión personal, permitiéndoles explorar y comunicar sus emociones e ideas de forma visual. Además, pintar ayuda a desarrollar habilidades motoras finas, coordinación mano-ojo y destrezas cognitivas, como la concentración y la resolución de problemas. Al fomentar la experimentación y la imaginación, la pintura también promueve el pensamiento divergente y la capacidad de buscar múltiples soluciones a un problema, lo que es fundamental para el desarrollo del pensamiento creativo.


Las ceras de colores también son herramientas de dibujo, pero se diferencian de los lápices de colores en su composición. Estas ceras están hechas principalmente de ceras de parafina o ceras de abeja, pigmentos de color y, en algunos casos, aditivos para mejorar su resistencia y durabilidad. Su diseño cilíndrico y suave permite una aplicación fácil y uniforme sobre diferentes superficies, como papel, cartón, madera e incluso tela.

Los pigmentos utilizados en su fabricación son especialmente seleccionados para proporcionar colores intensos y vivos, lo que hace que los dibujos creados con ceras de colores sean visualmente llamativos y atractivos. Debido a su textura, las ceras pueden utilizarse para crear tanto trazos finos y detallados como áreas de color más grandes y uniformes. Esto las hace ideales tanto para artistas que buscan precisión en sus obras como para niños que disfrutan de la libertad de colorear de manera más intuitiva y expresiva.


Los lápices de colores de madera son herramientas de dibujo compuestas por una mina de pigmento coloreado rodeada de madera y se utilizan por personas de todas las edades, desde niños en la escuela hasta artistas profesionales. La mina de color está hecha de una mezcla de pigmentos, aglutinantes y aditivos que le dan su característico tono y textura, y su calidad determina la intensidad, la suavidad y la mezclabilidad de los colores. La madera que rodea la mina proporciona una protección exterior y un soporte estructural para el lápiz, permitiendo al usuario sostenerlo cómodamente mientras dibuja o colorea.

Estos versátiles utensilios son ideales para proyectos que requieren precisión y detalle, así como para aquellos que fomentan la expresión artística y la imaginación. Ya sea para colorear ilustraciones de libros o dibujar personas y paisajes, los lápices de colores son una herramienta perfecta para explorar su creatividad y expresar sus ideas a través del arte.


A la hora de elegir entre lápices de colores de madera y ceras de colores es importante tener en cuenta la edad del niño. Las manos de un niño de 2 a 4 años tienen dificultades para sujetar algo tan fino como un lápiz, por lo que probablemente se frustrará y abandonará si intenta dibujar con esta herramienta. Por tanto las ceras, al ser más gruesas, son una opción mucho mejor para un niño de esta edad, porque favorecerán la sujeción y aumentará las probabilidades de que vea resultados de sus garabatos. 

A medida que los niños crecen y desarrollan habilidades motoras finas, su capacidad para dibujar y representar objetos de manera más reconocible mejora. Entre los 4 y 5 años, muchos niños comienzan a dibujar formas básicas como círculos, cuadrados y líneas rectas. Poco a poco, empiezan a agregar más detalles a sus dibujos y a representar objetos y personas de manera más elaborada, y cuando esto sucede es el momento perfecto para empezar a utilizar lápices de madera, ya que con ellos podrán lograr una mayor precisión.

Además de la edad, también es importante pensar en qué actividad se va a realizar, dado que las ceras y los lápices tienen utilidades distintas. Los lápices de colores de madera son conocidos por su capacidad para dibujar líneas nítidas y detalles finos, perfectas para actividades que requieren un mayor grado de control, como dibujar contornos o colorear ilustraciones detalladas

Por el contrario, las ceras de colores ofrecen una aplicación suave y una cobertura rápida, lo que puede ser más adecuado para niños más pequeños o para actividades en las que se prioriza la experimentación y la creatividad sin restricciones. La textura cremosa de las ceras permite a los niños mezclar colores fácilmente y crear efectos interesantes en sus dibujos.

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