Extraescolares para peques, ¿qué beneficios aportan y a cuáles puede apuntarse tu hijo?

extraescolares para peques

El Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE) señala que más del 70% de los alumnos de Primaria y por encima del 60% de estudiantes de Secundaria realizan actividades extraescolares después de la escuela.

Conscientes de la importancia, en cuanto a valor cuantitativo de estas sesiones, en https://www.buscaextraescolares.com/ ofrecen un amplio catálogo de actividades en todas las provincias de España, para que resulte más cómodo seleccionar las que mejor se adapten a los horarios y necesidades de cada familia.

Valentín Martínez Otero, Doctor en Psicología y Pedagogía y también profesor en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, incide en las ventajas que aportan las actividades extraescolares. A su juicio, siempre que estas sean moderadas y sin sobrecargar a los alumnos, ayudan a que los niños desarrollen aptitudes más allá de la escuela, potencien su creatividad y refuercen su capacidad comunicativa.


¿Qué ventajas aportan las clases extraescolares?

Clases extraescolares o actividades extraescolares son términos sinónimos, aunque es preferible usar el de actividades. Por lo general son ambientes más lúdicos, donde no existe una jerarquía tan marcada y el objetivo es el aprendizaje desde un interés más ocioso.

Con estas sesiones fuera de la escuela los niños se relacionan con otros niños, pueden compartir ideas y juegos y refuerzan su desarrollo cognitivo. Albert Sangrá, Director Académico de la Cátedra UNESCO de Educación y Tecnología para el Cambio Social señala que no importa cuál sea la actividad, pues todas ellas, cuando están bien diseñadas, son especialmente útiles para los niños que se muestran más tímidos en clase.

Más allá de la socialización, otro aspecto a considerar es el del trabajo en equipo. Esto se refleja especialmente en los deportes, donde se imponen valores como la tolerancia, el respeto, la cooperación, la empatía y la generosidad.

Por otra parte, las extraescolares ayudan a que los niños tengan más estructurado su horario. Si varios días en semana acuden a clases de música, a una academia de inglés, a hacer deporte o jugar al ajedrez, entre otras muchas opciones, van adquiriendo hábitos rutinarios que les serán de gran valía en su desarrollo.

Por supuesto, está fuera de toda duda los beneficios que aportan estas sesiones en cuanto a la ganancia de aptitudes y conocimientos. Los niños que aprenden a jugar al ajedrez, por ejemplo, ganan en capacidades lógicas. A su vez, quienes optan por las actividades deportivas, hacen lo propio con el sentido del equilibrio y el reparto de esfuerzos. La música es especialmente útil para la memoria y la improvisación.

Un último aspecto positivo destacable, aunque hay muchos, es que las extraescolares son especialmente eficaces para suplicar carencias. Así, si los niños tienen dificultades para avanzar en el aprendizaje, estas sesiones fuera de la escuela contribuyen a alcanzar ese nivel esperado. Y todo ello siempre desde un espíritu de diversión.


¿Cómo escoger las mejores actividades extraescolares?

Conocidos los aspectos positivos de las extraescolares llega una gran duda, ¿Cuáles son las más adecuadas para cada niño? Aquí entran en juego varios condicionantes. Uno muy importante es el presupuestario, aunque por fortuna las administraciones públicas cuentan con programas gratuitos o muy económicos que salvan este impedimento.

El segundo es el de la conciliación familiar, pues no siempre hay posibilidad de llevar a los pequeños a la academia de inglés, el centro deportivo o la escuela de música. La tercera variable es la de las carencias. Si observas que tu pequeño tiene problemas con los idiomas o, a medida que va creciendo, sufre dificultad en asignaturas de ciencias, habrá que adaptar su tiempo libre a estas necesidades.

Finalmente, pero no por ello menos importante, está el tema de respetar sus gustos y decisiones personales. Es muy probable que un año quiera aprender a tocar el violín, al siguiente decida apuntarse a taekwondo y más adelante quiera jugar a fútbol o hacer break dance.

No importa si los niños cambian de aficiones, pues lo realmente relevante es que disfruten con ellas y estas le sirvan para socializar, desarrollar su creatividad, adquirir hábitos saludables y todos esos beneficios ya citados.  Asimismo, la diversión implica que los padres no presionen a los niños, en especial cuando avanzan en ámbitos como el deporte o la música, pues la actividad pasará de ser un simple disfrute a una obsesión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.