¿Es importante el deporte en el desarrollo de los niños?

deporte infantil

La infancia es una época fundamental en el crecimiento de un niño. Es una fase donde se desarrollarán una serie de habilidades y conocimientos que, progresivamente, irán consolidándose en edades superiores. Y claramente, el deporte debe estar presente en la vida de un niño, siempre y cuando esa actividad deportiva que practique esté acorde a su edad y porte un correcto equipamiento que puede adquirirse en una tienda de deportes.

Padres y profesores son conscientes de la necesidad de que los niños realicen algún tipo de deporte. ¿Pero por qué es tan importante una actividad física en el desarrollo? Hay varios elementos que ayudan a comprender esta ecuación: niños y deporte. En la infancia, los más pequeños van aprendiendo un estilo de vida y éste debe ser saludable. Hacer deporte conlleva un aporte beneficioso para el organismo, para el desarrollo óseo y muscular.

Más allá del desarrollo fisiológico del niño, cualquier actividad deportiva conlleva otra serie de beneficios para su salud: hacer deporte contribuye a un mejor descanso, y que en estos casos debe alcanzar esa regla de las 8 horas. A nivel cardiovascular y pulmonar, el niño crecerá más sano y fuerte y desarrollará una serie de destrezas técnicas.


Valores para una edad adulta

Entrelazado con este factor saludable (evitaremos adultos sedentarios), se encuentran los diversos valores éticos que transmite el deporte y moldean la personalidad futura de un niño. Es decir, el sacrificio, el compañerismo, el trabajo en equipo, la constancia, la responsabilidad, la superación o la entrega son valores que todo niño debería conocer. Asimismo, el deporte favorece el impulso de una actividad social, de conocer a otros niños, de hacer amigos.

El tercer vértice se concentra en saber disfrutar del deporte, de una actividad deportiva en la que ese niño se sienta cómodo y le guste. Nada de obligar a hacer deporte; de lo contrario se consigue un efecto negativo en el desarrollo del niño. Además, en estas edades también se debe inculcar aspectos como el saber ganar y el saber perder. El respeto al adversario. El resultado será de menos importancia que el disfrutar y saber que no todo es éxito.


Buen equipamiento y supervisión

Estos elementos justifican que cualquier niño practique alguna de las actividades deportivas que se ofrecen en la actualidad. Eso sí, siempre y cuando no se ponga en peligro al pequeño. Es decir, éste debe ir equipado de forma correcta. Si no se usan, por ejemplo, unas zapatillas adecuadas para correr se estará poniendo en peligro el físico del niño.

Esta misma reflexión puede extrapolarse a la hora de elegir o evaluar al monitor que dirigirá esa actividad física. La función de esta persona es esencial a la hora no sólo de favorecer que el niño disfrute, sino que éste comience a desarrollarse fisiológicamente y aprender todos los valores anteriormente comentados. Esa actividad deportiva, como sucede en los mayores, debe crecer de forma gradual en cuanto a intensidad física y conocimientos.

El deporte, en consecuencia, es un magnífico amigo en el desarrollo fisiológico, emocional y social de los niños. Y porque, además, conllevará que ya de adultos siga potenciando todo lo aprendido en esa temprana edad.

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