Consejos para evitar la EDUCACIÓN PERMISIVA en vacaciones

educación permisiva

Las vacaciones de verano traen consigo importantes cambios en los horarios y actividades de los niños y de la familia. Hay una mayor flexibilidad en la organización del tiempo, favorecen la improvisación de planes y priorizan el disfrute del ocio. Esa flexibilidad no tiene por qué derivar, a modo de causa y efecto, en una educación permisiva.

Ser padres más permisivos porque han llegado las vacaciones, implica no poner límites; y eso supone no ofrecerle unos márgenes en los que poder experimentar con su libertad y esto traerá́ consecuencias.


Educación permisiva en vacaciones

Algunas consecuencias de ser padres permisivos:

  • Riesgo de tener problemas de conducta a causa de no haber fijado normas y límites a tiempo.
  • Sin la buena orientación de los padres y con demasiada libertad, los niños no aprenderán las suficientes habilidades sociales para resolver los problemas por sí mismos.
  • Los niños pueden llegar a tener problemas de autoestima e inseguridad.
  • El ser permisivos trae consigo la falta de rutinas que hacen que los pequeños se transformen en niños perezosos y sin conciencia de sus responsabilidades.
  • Además, la falta de límites hará́ que los hijos sean impulsivos, inmaduros y descontrolados.
  • Cuando los padres quieren darles a sus hijos todo porque están de vacaciones y pasaron bien sus cursos, se confunde el amor con el dar constantemente todos los caprichos a los niños.

Las reglas y los límites lejos de ser negativos, son totalmente necesarios; pues es la manera de que los niños entiendan las consecuencias de sus actos y así, poder inculcarles valores.

Por tanto, es imprescindible que exista un equilibrio entre la educación permisiva y la disciplina marcando las normas y los límites, pero con flexibilidad, cariño y respeto hacia los hijos.

Es importante como padres que enseñemos a los niños las habilidades necesarias para sociabilizarse y resolver las situaciones cotidianas de la vida.

Es en la etapa de la niñez el momento adecuado para lograrlo, y el periodo escolar es muy útil con sus horarios, limites, responsabilidades y socialización con los compañeros.

Pero cuando llegan las vacaciones, padres permisivos, puede ocasionar que haya un retroceso en los avances logrados durante el periodo escolar.

padres permisivos


Padres que apoyan o padres permisivos

¿Quién dijo que educar a un hijo era fácil? La crianza de los niños es un largo camino en el que no todo es blanco, ni todo es negro.

Saber encontrar el término medio es una virtud que es difícil de alcanzar, en especial cuando este punto no es fijo y la escala de grises es bastante grande.

¿Cuándo se está ayudando y cuándo una actitud puede estar entorpeciendo el buen desarrollo y aprendizaje de los niños?

Tal y como indica Julia Johnson Attaway, del Child Mind Institute, hay que saber cuándo se está siendo permisivo con un hijo y cuándo se le está apoyando en sus metas.

Una primera manera de saberlo es conocer las habilidades del niño, sabiendo de lo que es capaz de hacer por si mismo y de lo que no. Por otro lado, habrá que fijarse en si se está enseñanza en un determinado sentido o si se está salvando la papeleta cada vez que el pequeño se enfrenta a una situación.

Una regla general es la siguiente:

El apoyo siempre debe empoderar a los hijos para avanzar hacia una mayor independencia. De esta manera se reconocen las dificultades, pero no se eliminan de la vida de los niños.


Algunos consejos para evitar ser permisivos.

  1. Adaptar los límites al nuevo contexto. El escenario estival se alinea con nuevas prioridades y circunstancias. El contexto es diferente a aquel que viven los niños durante el día a día del curso. Pero, las normas, los límites y las rutinas siguen siendo esenciales durante las vacaciones. En ese caso, pueden adaptarse al nuevo contexto estival.
  2. Hay tiempo para todo. El descanso estival es una necesidad. Las largas jornadas ponen de manifiesto que, si existe una óptima planificación, hay tiempo para casi todo (dentro de los propios límites que marcan la realidad y las circunstancias).
  3. Mantén la coherencia con el mensaje previo. El mensaje transmitido a través de las decisiones y las acciones tomadas no debe romper de forma total con los principios expuestos antes de la llegada de las vacaciones. El hilo conductor es el proyecto de educación familiar.
  4. Búsqueda del equilibrio. No hay un manual de instrucciones que especifique cómo educar en vacaciones de manera universal. La percepción del equilibrio adecuado es interna.
  5. No pierdas el foco del largo plazo. Las decisiones tomadas en vacaciones se contextualizan en un periodo que, con mucha frecuencia, se analiza desde una perspectiva idealizada. Una educación permisiva en vacaciones produce efectos más a largo plazo

Otros aspectos a tomar en cuenta.

  • Hacer respetar las figuras de autoridad.
  • Aprender a negociar el sí.
  • Evitar ser demasiado estrictos, así como el castigo físico.
  • Mamá y papá deben estar de acuerdo.
  • Evitar gritar y perder el control.
  • Escuchar a los hijos.
  • Confiar en el proceso.

En conclusión, hay que trabajar con los hijos mientras estos aprenden a superar obstáculos, a manejar miedos y a generar confianza para el futuro. Como reza el viejo refrán, darle la caña de pescar en lugar de entregarles los peces.

Para ello, además de tener paciencia, tranquilidad, ser razonables y reflexivos debemos ponerles límites, sin ser agresivos, pero con firmeza.

Consejos para evitar la EDUCACIÓN PERMISIVA en vacaciones Clic para tuitear
© 2022 ▷ Educapeques ➡➤ [ Consejos para evitar la EDUCACIÓN PERMISIVA en vacaciones ]  Escuela de padres  Ángel Sánchez Fuentes @educapeques

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.