Decidofobia: cómo superar el miedo a decidir en niños

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¿A tu hijo le cuesta tomar decisiones? ¿Siente ansiedad, estrés o bloqueo cuando tiene que elegir entre varias opciones? Si es así, puede que tu hijo sufra decidofobia, también conocida como miedo a decidir. un trastorno psicológico que afecta a muchos niños en la actualidad.

📈 Según un estudio realizado por la Universidad de Granada, el 40% de los españoles tiene dificultades para tomar decisiones y el 10% presenta un nivel de indecisión patológico.

🎯En este artículo, te explicaremos qué es la decidofobia, cuáles son sus síntomas, causas, consecuencias y tratamiento, y cómo superar el miedo a tomar decisiones en diferentes situaciones de la vida. Si quieres mejorar tu capacidad de decisión y tu autonomía personal, sigue leyendo este artículo y descubre cómo vencer la decidofobia.


 ¿Qué es la decidofobia?

La decidofobia es el miedo irracional e intenso a tomar decisiones, especialmente aquellas que implican un cambio o una responsabilidad. La palabra decidofobia proviene del latín decidere, que significa cortar o resolver, y del griego phobos, que significa temor o pánico. La decidofobia se considera un tipo de fobia específica, que es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo excesivo y persistente a un objeto o situación determinada.

Algunos ejemplos de decidofobia en niños son:

  • 1️⃣️ Un niño que no puede elegir qué ropa ponerse, qué juguete comprar, qué película ver o qué comida pedir. Se siente abrumado por las opciones, se bloquea, se angustia o se enfada. Prefiere que sus padres o hermanos elijan por él o le digan qué hacer.
  • 2️⃣️ Una niña que no se atreve a participar en clase, a hacer un trabajo en grupo, a presentar un proyecto o a exponer su opinión. Tiene miedo de equivocarse, de ser juzgada, de no gustar o de no encajar. Se queda callada, se esconde, se inhibe o se conforma con lo que digan los demás.
  • 3️⃣️ Un niño que no sabe qué actividad extraescolar hacer, qué deporte practicar, qué instrumento tocar o qué carrera estudiar. Se siente presionado por sus padres, sus profesores, sus amigos o la sociedad. No sabe qué le gusta, qué le motiva o qué le hace feliz. Se deja llevar, se resigna, se aburre o se frustra.

Síntomas o señales de alerta de un niño con decidofobia

Los niños que sufren de decidofobia pueden presentar los siguientes síntomas cuando tienen que tomar una decisión:

  • Ansiedad, nerviosismo, angustia o pánico
  • Sudoración, temblores, palpitaciones o taquicardia
  • Dificultad para respirar, sensación de ahogo o nudo en la garganta
  • Náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal
  • Mareos, vértigos, desmayos o pérdida de conciencia
  • Pensamientos negativos, catastrofistas o irracionales
  • Duda, indecisión, bloqueo o parálisis mental
  • Evitación, postergación o delegación de la decisión
  • Búsqueda excesiva de información, consejo o aprobación externa
  • Insatisfacción, arrepentimiento o culpa por la decisión tomada

Causas de la decidofobia en niños

La decidofobia en niños puede tener diferentes causas, que se pueden agrupar en dos tipos: factores personales y factores sociales.

🛑 Factores personales

Los factores personales son aquellos que tienen que ver con la personalidad, las creencias, las emociones o las experiencias previas del niño. Algunos de estos factores son:

  • Baja autoestima: el niño se siente inseguro, inferior o incapaz de tomar buenas decisiones. Cree que no tiene las habilidades, los conocimientos o los recursos necesarios para afrontar las situaciones de decisión.
  • Perfeccionismo: el niño tiene unas expectativas muy altas, exigentes o inflexibles sobre sí mismo y sobre los resultados de sus decisiones. Quiere hacerlo todo bien, sin errores ni fallos. Teme decepcionar a los demás o a sí mismo.
  • Miedo al fracaso: el niño tiene un temor exagerado a equivocarse, a cometer errores o a no alcanzar sus objetivos. Piensa que el fracaso es algo terrible, irreversible o definitivo. Se siente avergonzado, humillado o culpable por sus errores.
  • Miedo al rechazo: el niño tiene un miedo excesivo a ser criticado, juzgado, rechazado o abandonado por los demás. Piensa que su valor como persona depende de la opinión o la aceptación de los demás. Se preocupa demasiado por lo que piensen o digan de él.

🛑 Factores sociales

Los factores sociales son aquellos que tienen que ver con el entorno, la cultura, la educación o las relaciones del niño. Algunos de estos factores son:

  • Presión familiar: el niño recibe mensajes, normas, valores o expectativas de sus padres o familiares que le condicionan o limitan a la hora de tomar decisiones. Siente que tiene que cumplir con lo que se espera de él o que tiene que obedecer a sus mayores sin cuestionarlos.
  • Presión académica: el niño se ve sometido a una gran carga de trabajo, responsabilidad o competencia en el ámbito escolar o académico. Siente que tiene que rendir al máximo, obtener buenos resultados o destacar sobre los demás. Se estresa, se agobia o se quema por el exceso de trabajo.
  • Presión de grupo: el niño se deja influir o manipular por sus amigos, compañeros o iguales que le presionan o coaccionan para que tome decisiones que no son de su agrado o que van en contra de sus valores o intereses. Siente que tiene que seguir la corriente, adaptarse o encajar en el grupo.

¿Qué consecuencias tiene la decidofobia en los niños?

La decidofobia en los niños puede tener consecuencias negativas en diferentes ámbitos de su vida, como por ejemplo:

  • En el ámbito personal: el niño puede desarrollar una baja autoestima, una falta de confianza, una insatisfacción, una frustración o una depresión. Puede perder su identidad, su autonomía, su creatividad o su iniciativa. Puede tener dificultades para expresar sus emociones, sus opiniones o sus deseos.
  • En el ámbito social: el niño puede tener problemas para relacionarse con los demás, para comunicarse, para cooperar o para resolver conflictos. Puede aislarse, retraerse o encerrarse en sí mismo. Puede ser víctima de acoso, de abuso o de violencia. Puede sentirse solo, incomprendido o marginado.
  • En el ámbito académico: el niño puede tener dificultades para aprender, para estudiar, para trabajar o para progresar. Puede tener un bajo rendimiento escolar. Puede sufrir estrés, ansiedad, cansancio o desmotivación. Puede abandonar, suspender o fracasar.
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Tratamiento de la decidofobia

La decidofobia es un trastorno de ansiedad que se puede tratar con la ayuda de un profesional de la psicología. Existen diferentes tipos de terapia que pueden ayudar a los niños a superar el miedo a tomar decisiones, pero dos de las más efectivas son la terapia cognitivo-conductual y la terapia de aceptación y compromiso.

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual es una forma de terapia que se basa en cambiar los pensamientos y las conductas que generan ansiedad y malestar en el niño. Esta terapia se compone de tres pasos:

  • 📌 Identificar y modificar los pensamientos irracionales: el niño aprende a detectar y a cuestionar los pensamientos negativos, catastrofistas o irracionales que tiene sobre la decisión, como por ejemplo: “si elijo mal, todo saldrá mal”, “no soy capaz de decidir bien”, “los demás me van a criticar o a rechazar por mi decisión”. El niño sustituye estos pensamientos por otros más racionales, positivos y realistas, como por ejemplo: “no hay decisiones perfectas, solo hay decisiones mejores o peores”, “soy capaz de tomar buenas decisiones si me informo y me preparo”, “los demás me van a respetar y a apoyar por mi decisión”.
  • 📌 Aprender técnicas de relajación: el niño aprende a utilizar técnicas de relajación física y mental que le ayudan a reducir la ansiedad y el estrés que le produce la decisión, como por ejemplo: la respiración profunda, la relajación muscular progresiva, la visualización positiva o la meditación.
  • 📌 Exponerse gradualmente a situaciones de decisión: el niño se enfrenta poco a poco a situaciones de decisión que le provocan miedo, empezando por las más fáciles y terminando por las más difíciles. El niño practica los pasos anteriores de identificar y modificar los pensamientos irracionales y de aplicar las técnicas de relajación. El niño recibe el apoyo y el refuerzo del terapeuta y de sus padres o familiares.

Terapia de aceptación y compromiso

La terapia de aceptación y compromiso es otra forma de terapia que se basa en aceptar las emociones y los pensamientos que surgen en el niño ante la decisión, sin intentar cambiarlos o evitarlos, y en comprometerse con acciones que estén de acuerdo con sus valores y sus objetivos. Esta terapia se compone de tres pasos:

  • 📌 Aceptar las emociones negativas asociadas a la decisión: el niño reconoce y acepta las emociones que siente ante la decisión, como por ejemplo: el miedo, la ansiedad, la duda, la frustración o la culpa. El niño comprende que estas emociones son normales y que no tienen por qué impedirle tomar una decisión. El niño se permite sentir estas emociones sin juzgarlas, sin reprimirlas y sin dejarse llevar por ellas.
  • 📌 Clarificar los valores personales: el niño identifica y define los valores personales que le guían en su vida, como por ejemplo: la honestidad, la responsabilidad, la amistad, el amor, el aprendizaje o la diversión. El niño reflexiona sobre lo que es importante para él, lo que le hace feliz, lo que le motiva o lo que le da sentido a su vida.
  • 📌 Comprometerse con acciones congruentes con los valores: el niño elige y realiza acciones que estén en consonancia con sus valores y sus objetivos, como por ejemplo: estudiar, hacer deporte, tocar un instrumento, ayudar a los demás o viajar. El niño toma decisiones basándose en sus valores y no en sus emociones o en las presiones externas. El niño se responsabiliza de sus decisiones y de sus consecuencias.
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Consejos para ayudar a un niño a superar la decidofobia

Si tu hijo tiene decidofobia o miedo a tomar decisiones, puedes ayudarlo a superar este problema siguiendo algunos consejos prácticos. Estos consejos se pueden dividir en dos tipos: consejos generales y consejos específicos.

Consejos generales

Los consejos generales son aquellos que se pueden aplicar a cualquier tipo de decisión que tenga que tomar el niño, ya sea grande o pequeña, importante o trivial, personal o social. Estos consejos son:

  • Definir el problema y el objetivo: el primer paso para tomar una decisión es identificar cuál es el problema que hay que resolver y cuál es el objetivo que se quiere conseguir. Por ejemplo, si el niño tiene que elegir una actividad extraescolar, el problema sería qué actividad le gusta más y el objetivo sería aprender algo nuevo y divertirse.
  • Buscar y evaluar alternativas: el segundo paso es buscar y evaluar las diferentes opciones que se tienen para tomar la decisión. Para ello, se puede hacer una lista de las ventajas y desventajas de cada opción, teniendo en cuenta los criterios que se consideren relevantes, como por ejemplo: el coste, el tiempo, el interés, la dificultad, etc. Por ejemplo, si el niño tiene que elegir una actividad extraescolar, podría hacer una tabla como esta:
ActividadVentajasDesventajas
Futbol– Hacer ejercicio físico
– Hacer amigos
– Aprender valores como el trabajo en equipo o el respeto
– Ser competitivo
– Sufrir lesiones
– No gustarle el deporte
Piano– Desarrollar la inteligencia musical
– Expresar sus emociones
– Disfrutar de la música
– Ser caro
– Requerir mucha práctica
– Aburrirse de las clases
Pintura– Potenciar la creatividad
– Mejorar la coordinación motora
– Relajarse y divertirse
– Mancharse la ropa
– No tener talento
– No tener espacio para guardar los cuadros
  • Elegir la mejor opción: el tercer paso es elegir la opción que se considere más adecuada, teniendo en cuenta los pros y los contras de cada una, y sobre todo, los valores y los intereses personales del niño. Para ello, se puede usar una escala numérica, una moneda o un dado para asignar un valor a cada opción y compararlas. Por ejemplo, si el niño tiene que elegir una actividad extraescolar, podría asignar un número del 1 al 10 a cada actividad según su preferencia, y elegir la que tenga el número más alto.
  • Implementar y revisar la decisión: el cuarto y último paso es poner en práctica la decisión tomada y revisar sus resultados. Para ello, se puede hacer un seguimiento de la decisión, observando si se cumple el objetivo, si se siente satisfecho, si hay algún problema o si se puede mejorar. Por ejemplo, si el niño ha elegido una actividad extraescolar, podría anotar en un diario cómo se siente cada día, qué ha aprendido, qué le ha gustado y qué no, y si quiere seguir o cambiar de actividad.

Consejos específicos

Los consejos específicos son aquellos que se pueden adaptar a diferentes tipos de decisiones que el niño tenga que tomar, según su grado de dificultad, de acierto, de rapidez, de miedo o de confianza. Estos consejos son:

Cómo tomar decisiones difíciles

Las decisiones difíciles son aquellas que implican un cambio importante, una responsabilidad grande o una consecuencia significativa. Para tomar este tipo de decisiones, se puede seguir el método de los seis sombreros para pensar, que consiste en analizar la decisión desde seis perspectivas diferentes, representadas por seis sombreros de colores:

  • Sombrero blanco: se enfoca en los hechos, los datos y la información objetiva. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si cambiar de colegio o no, podría buscar información sobre el nuevo colegio, como su ubicación, su horario, su programa, sus instalaciones, etc.
  • Sombrero rojo: se enfoca en los sentimientos, las emociones y la intuición subjetiva. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si cambiar de colegio o no, podría expresar cómo se siente al respecto, si le ilusiona, le asusta o le da igual, si le apetece o no, etc.
  • Sombrero negro: se enfoca en los riesgos, los problemas y las dificultades negativas. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si cambiar de colegio o no, podría pensar en los inconvenientes que tendría, como perder a sus amigos, adaptarse a un nuevo entorno, enfrentarse a nuevos retos, etc.
  • Sombrero amarillo: se enfoca en los beneficios, las oportunidades y las ventajas positivas. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si cambiar de colegio o no, podría pensar en las ventajas que tendría, como hacer nuevos amigos, aprender cosas nuevas, mejorar su nivel, etc.
  • Sombrero verde: se enfoca en las ideas, las alternativas y las soluciones creativas. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si cambiar de colegio o no, podría pensar en otras opciones que no sean solo cambiar o no cambiar, como por ejemplo: cambiar solo por un tiempo, cambiar solo de asignatura, cambiar solo de profesor, etc.
  • Sombrero azul: se enfoca en el proceso, el control y la evaluación de la decisión. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si cambiar de colegio o no, podría organizar los pasos a seguir, establecer los criterios de elección, tomar la decisión y revisar sus resultados.

✅Cómo tomar decisiones acertadas

Las decisiones acertadas son aquellas que cumplen con el objetivo, que satisfacen las necesidades y que generan bienestar. Para tomar este tipo de decisiones, se puede seguir el método SMART, que consiste en establecer objetivos que sean:

  • Específicos: el objetivo debe ser claro, concreto y definido. Por ejemplo, si el niño quiere mejorar su rendimiento escolar, podría establecer un objetivo específico, como por ejemplo: sacar un 8 o más en matemáticas.
  • Medibles: el objetivo debe ser cuantificable, verificable y evaluable. Por ejemplo, si el niño quiere mejorar su rendimiento escolar, podría establecer un objetivo medible, como por ejemplo: hacer todos los deberes, estudiar una hora al día, repasar los temas antes del examen, etc.
  • Alcanzables: el objetivo debe ser realista, posible y factible. Por ejemplo, si el niño quiere mejorar su rendimiento escolar, podría establecer un objetivo alcanzable, como por ejemplo: mejorar un punto su nota media, pasar de curso, aprobar todas las asignaturas, etc.
  • Relevantes: el objetivo debe ser importante, significativo y motivador. Por ejemplo, si el niño quiere mejorar su rendimiento escolar, podría establecer un objetivo relevante, como por ejemplo: aprender más, sentirse orgulloso, gustarle más la asignatura, etc.
  • Temporales: el objetivo debe tener un plazo, un límite o una fecha. Por ejemplo, si el niño quiere mejorar su rendimiento escolar, podría establecer un objetivo temporal, como por ejemplo: para el final del trimestre, para el próximo examen, para el final del curso, etc.

Cómo tomar decisiones rápidas

Las decisiones rápidas son aquellas que se tienen que tomar en poco tiempo, sin mucha información o con mucha presión. Para tomar este tipo de decisiones, se puede seguir el método de los tres pasos, que consiste en:

  • Reducir las opciones: el primer paso es eliminar las opciones que sean claramente peores, que no cumplan con los requisitos mínimos o que no tengan sentido. Por ejemplo, si el niño tiene que elegir un regalo para su amigo, podría descartar las opciones que sean muy caras, que no le gusten a su amigo o que no estén disponibles.
  • Comparar las opciones: el segundo paso es comparar las opciones que queden, teniendo en cuenta los criterios más importantes o relevantes. Por ejemplo, si el niño tiene que elegir un regalo para su amigo, podría comparar las opciones según su utilidad, su originalidad, su durabilidad o su personalización.
  • Elegir la opción: el tercer paso es elegir la opción que se considere mejor, confiando en la intuición, la experiencia o el instinto. Por ejemplo, si el niño tiene que elegir un regalo para su amigo, podría elegir la opción que le parezca más adecuada, divertida o original para su amigo.

Cómo tomar decisiones sin miedo

Las decisiones sin miedo son aquellas que se toman con seguridad, confianza y tranquilidad. Para tomar este tipo de decisiones, se puede seguir el método de los cuatro acuerdos, que consiste en cumplir con cuatro principios básicos:

  • Ser impecable con las palabras: el primer acuerdo es usar las palabras de forma positiva, constructiva y veraz. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si ir a una fiesta o no, podría decirse a sí mismo: “voy a ir a la fiesta porque me apetece, porque me lo merezco y porque me voy a divertir”.
  • No tomar nada personalmente: el segundo acuerdo es no dejarse afectar por lo que digan o hagan los demás, sino entender que cada uno tiene su propia realidad, su propia opinión y su propia forma de actuar. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si ir a una fiesta o no, podría pensar: “no me importa lo que digan o piensen los demás, yo voy a hacer lo que me haga feliz, lo que me convenga y lo que me respete”.
  • No hacer suposiciones: el tercer acuerdo es no asumir cosas que no se saben con certeza, sino preguntar, investigar o comprobar la información antes de tomar una decisión. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si ir a una fiesta o no, podría averiguar: “quién va a ir a la fiesta, qué tipo de fiesta es, dónde y cuándo se va a celebrar, qué se va a hacer en la fiesta, etc”.
  • Hacer siempre lo mejor que se pueda: el cuarto acuerdo es hacer el máximo esfuerzo posible, sin exigirse más de lo que se puede, sin compararse con los demás y sin juzgarse a sí mismo. Por ejemplo, si el niño tiene que decidir si ir a una fiesta o no, podría hacer: “lo que le parezca más conveniente, divertido o interesante, lo que le haga sentir bien, lo que le haga crecer o aprender, etc”.
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7 Actividades y ejercicios que podemos hacer con un niño para superar la decidofobia

Algunas actividades y ejercicios que podemos hacer con un niño para superar la decidofobia son:

  • 1️⃣️ Jugar al juego de las opciones: este juego consiste en presentar al niño dos o más opciones para que elija una, empezando por opciones sencillas y divertidas, como por ejemplo: ¿prefieres chocolate o vainilla?, ¿prefieres perros o gatos?, ¿prefieres ver una película o leer un libro?, etc. El objetivo es que el niño se acostumbre a tomar decisiones sin miedo, sin presión y sin consecuencias negativas.
  • 2️⃣️ Hacer una lista de pros y contras: esta actividad consiste en ayudar al niño a hacer una lista de las ventajas y desventajas de cada opción que tenga que elegir, para que pueda compararlas y valorarlas. El objetivo es que el niño aprenda a analizar las opciones de forma objetiva, racional y crítica.
  • 3️⃣️ Practicar el autoelogio: este ejercicio consiste en enseñar al niño a decirse a sí mismo frases positivas, alentadoras y motivadoras cuando tenga que tomar una decisión, como por ejemplo: “soy capaz de decidir bien”, “confío en mí mismo”, “me merezco lo mejor”, etc. El objetivo es que el niño refuerce su autoestima, su confianza y su seguridad.
  • 4️⃣️ Hacer un collage de sueños: esta actividad consiste en que el niño recorte imágenes de revistas, periódicos o internet que representen sus sueños, sus metas, sus deseos o sus intereses, y que las pegue en un cartón o un papel. El objetivo es que el niño identifique sus valores, sus prioridades y sus propósitos, y que los tenga en cuenta a la hora de tomar decisiones.
  • 5️⃣️ Jugar al juego de los roles: este juego consiste en que el niño se ponga en el lugar de otra persona que tenga que tomar una decisión, y que imagine qué haría, qué sentiría y qué pensaría esa persona. El objetivo es que el niño desarrolle su empatía, su perspectiva y su flexibilidad, y que se dé cuenta de que no hay una única forma de decidir.
  • 6️⃣️ Practicar la respiración profunda: este ejercicio consiste en enseñar al niño a respirar de forma profunda, lenta y pausada cuando tenga que tomar una decisión, para que pueda relajar su cuerpo y su mente. El objetivo es que el niño reduzca su ansiedad, su estrés y su tensión, y que se sienta más calmado y sereno.
  • 7️⃣️ Hacer un plan de acción: esta actividad consiste en ayudar al niño a hacer un plan de acción para poner en práctica la decisión que haya tomado, estableciendo los pasos, los recursos, los plazos y los criterios de evaluación que va a seguir. El objetivo es que el niño se comprometa con su decisión, que se responsabilice de sus acciones y que revise sus resultados.

Conclusiones

En este artículo, hemos hablado sobre la decidofobia o el miedo a tomar decisiones, un trastorno de ansiedad que afecta a muchos niños en la actualidad. Hemos visto qué es la decidofobia, cuáles son sus síntomas, causas, consecuencias y tratamiento, y cómo superar el miedo a tomar decisiones en diferentes situaciones de la vida. Hemos compartido algunos consejos prácticos, actividades y ejercicios que puedes hacer con tu hijo para ayudarlo a mejorar su capacidad de decisión y su autonomía personal.

👩‍🎓 Como educador, creo que la decisión es un proceso fundamental para el desarrollo humano, y que los niños deben aprender a tomar decisiones desde pequeños, de forma libre, responsable y consciente.

Creo que los padres y los docentes tienen un papel clave para apoyar, orientar y motivar a los niños a tomar decisiones, sin presionarlos, sin juzgarlos y sin imposiciones.

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© 2023 ▷ Educapeques ➡➤ [ Cómo ayudar a tu hijo a vencer la decidofobia: el trastorno del miedo a decidir ] Escuela de padres ✏️ Ángel Sánchez Fuentes | 👨‍🎓Docente y creador de blogs educativos @educapeques

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