Los tres príncipes del bosque

los tres príncipes del bosque

En un reino lleno de encanto y misterio, se despliega la historia de «Los tres príncipes del bosque«, un cuento infantil que narra las aventuras de tres hermanos separados al nacer por la maldad de una bruja envidiosa. Criados por animales del bosque, cada uno de ellos desarrolla habilidades únicas que los definen y los unen en un destino común.

Este relato no solo cautivará tu imaginación con sus giros inesperados y personajes mágicos, sino que también te enseñará sobre la importancia del valor, la astucia y el amor fraternal. Prepárate para sumergirte en un viaje donde la magia y la realidad se entrelazan, enseñándonos que juntos podemos superar cualquier adversidad.

¡Anímate a leer esta maravillosa aventura!


En un reino lejano, vivió hace mucho tiempo un rey y una reina que esperaban con alegría la llegada de su primer hijo. Pero una bruja, deseosa de convertirse en reina, quiso evitar que el niño naciera, y se coló en la habitación de los reyes una noche.

Al rey le puso una corona de madera negra, con la que oscureció su corazón y nubló su juicio; mientras que a la reina le procuró un hechizo, y a la mañana siguiente, esta dio a luz a tres huevos dorados.

la bruja y los tres huevos

Cuando el rey despertó y vio los huevos al pie de la cama, exclamó:

  • ¡Qué vergüenza! ¿Cómo has podido traer semejante desgracia a este mundo? – e inmediatamente ordenó encerrar a la reina en un calabozo y deshacerse de los huevos.

Pero la reina mandó a su sirviente a que escondiera los huevos y los llevara lejos del castillo; así que el sirviente esperó a la noche, y partió hacia el bosque. Dejó los huevos dorados a los pies de un río, y regresó antes de que amaneciera por temor a ser descubierto.

Al día siguiente, pasó una serpiente por el río, cogió un huevo y se lo llevó a su guarida. Luego, apareció un pez e hizo lo mismo, y finalmente, un mosquito terminó llevándose el tercer huevo.

Los tres animales protegieron los huevos con amor de madre, y con el tiempo, nacieron de ellos tres niños hermosos y sanos. La serpiente, le enseñó al primero todas sus habilidades. El pez, también hizo lo mismo con el suyo; mientras el mosquito instruyó al tercero de los niños con gran maestría. Entonces pasó el tiempo, y un buen día, los tres príncipes se encontraron en el bosque y quedaron asombrados, puesto que eran idénticos pero jamás se habían visto.

  • No puedo creer lo que ven mis ojos. ¿Cómo es posible que seamos tan iguales? – dijo el príncipe serpiente.
  • Si lo supiera os lo diría, tenedlo por seguro – contestó el príncipe mosquito.

El príncipe pez, también dijo:

  • ¿Qué queréis que os diga? Estoy tan confundido como vosotros.

En ese momento, un hada mágica tomó forma frente a ellos, y les habló así:

  • Sois príncipes hermanos y vuestros padres son reyes en una tierra lejana y maldita, pues una bruja es dueña y señora de aquel lugar. Marchad siguiendo el sol, y encontraréis el camino a casa.

Los príncipes se despidieron del hada y anduvieron como les había indicado. Estuvieron caminando durante un largo rato hasta que llegaron a la entrada de una cueva.
Allí encontraron una paloma que lloraba y decía:

  • Mis pichones están en esa cueva y no pueden salir. Ayudadme, por favor.

Resultó que en la cueva vivía un diablillo con el oído tan fino, que era capaz de escuchar las raíces de los árboles creciendo bajo la tierra. Pero el príncipe serpiente entró deslizándose por el suelo con tanta destreza, que el diablillo no lo notó mientras dormía. Recuperó a los pichones, y tomó además una flauta mágica que dominaba la voluntad de los animales. Luego llegaron a una casa en el medio del bosque, y una yegua miraba desde lo lejos. Se acercó gimiendo y dijo:

  • Mi potro está en esa casa y no puede salir. Ayudadme, por favor.

Entonces el príncipe mosquito se volvió pequeñito, y entró. Habían allí dos gigantes malvados que dormían sujetando al potro con una cuerda. El príncipe zumbó en la oreja del primer gigante, y este alzó la mano con tal fuerza que le pegó al otro. Después hizo lo mismo con el segundo gigante, y este le pegó al primero. Soltaron así al potro mientras peleaban, y el príncipe mosquito escapó con él, llevándose además una espada de oro con el poder de deslumbrar a cien hombres. Más tarde, los niños decidieron descansar al pie de una fuente, pero encontraron una perra que miraba hacia dentro llorando y decía:

  • Mi cachorro se ha caído a la fuente y no puede salir. Ayudadme, por favor.

El príncipe pez se sumergió de un salto, pero era una fuente mágica, y en el fondo era tan ancha, que era como un gran país. Sin embargo, el príncipe la recorrió nadando velozmente de un extremo a otro; y en poco tiempo, encontró al cachorro en una jaula de plata que sólo podía abrir quien tuviese un corazón noble. Así que sacó al cachorro de la fuente y se llevó la jaula consigo.

los tres príncipes del bosque

Finalmente, los tres príncipes llegaron al castillo y no tardaron en toparse con la bruja sentada en un trono de flores grises.

  • ¿Cómo os atrevéis a entrar aquí, bestias? Ahora pagaréis vuestra insolencia – dijo la bruja y aparecieron siete leones enormes.

El príncipe serpiente sacó entonces la flauta mágica que llevaba consigo y tocó una melodía encantadora que durmió a las criaturas. Pero la bruja se enojó aún más y dijo:

  • ¡Guardias! Traedme la cabeza de esos atrevidos. Sacó el príncipe mosquito la espada de oro, la alzó en el
    aire, y los guardias se quedaron deslumbrados sin poder
    moverse. A esto, la bruja montó en cólera y dijo:
  • Bien. Yo misma os daré vuestro merecido, miserables.

Y justo cuando se puso de pie, el príncipe pez la empujó dentro de la jaula de plata y la lanzó al fondo del mar. Después, los tres príncipes fueron donde el rey, le quitaron la corona de madera negra y este recuperó su buen juicio. Entonces llevó a los niños junto a la reina, quien reconoció de inmediato que se trataba de sus hijos, y lloró de alegría por tenerlos de vuelta. La familia vivió feliz por siempre a partir de entonces, y la bruja quedó en el fondo del mar sin poder salir de la jaula, puesto que nadie de buen corazón ha querido sacarla de allí.

-FIN –

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La fuerza de la unión y la nobleza de corazón

«Los tres príncipes del bosque» es un relato que resalta la importancia de la unidad y el coraje ante las adversidades. A través de las vivencias de los tres hermanos, el cuento nos enseña que, sin importar cuán diferentes seamos, la colaboración y el apoyo mutuo nos hacen más fuertes. Además, resalta el valor de la nobleza de corazón, demostrando que las acciones bondadosas y desinteresadas siempre triunfan sobre la maldad.

Preguntas para practicar la comprensión lectora de los tres príncipes del bosque

A continuación te dejamos varias preguntas para practicar la comprensión lectora en niños.

Antes de comenzar, recuerda que cada pregunta es una oportunidad para viajar de nuevo por las páginas de este emocionante cuento y revivir las aventuras de los tres príncipes. ¡Pon a prueba tu atención y tu memoria!

  1. ¿Por qué la reina tuvo que dar a luz a tres huevos dorados en lugar de niños?
  2. Describe cómo cada animal ayudó a criar a los tres príncipes. ¿Qué habilidades les enseñaron?
  3. ¿Cómo se dieron cuenta los tres príncipes de que eran hermanos?
  4. Relata la manera en que cada príncipe utilizó sus habilidades únicas para superar los obstáculos en su camino de regreso al castillo.
  5. ¿Qué papel jugó la flauta mágica en la derrota de los leones enviados por la bruja?
  6. Explica cómo la nobleza de corazón del príncipe pez fue crucial para rescatar al cachorro de la fuente mágica.
  7. Al final del cuento, ¿cómo lograron los príncipes restaurar la paz y la justicia en su reino?

© 2024 ▷ Educapeques ➡➤ [ Los tres príncipes del bosque ] Cuentos para niños ✏️ César Manuel Cuervo | 👨‍🎓Cuentacuentos @educapeques

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