Leyenda de Atlas para niños

leyenda de atlas

En la mitología griega, hay una gran cantidad de leyendas que son muy atractivas para los niños y además, pueden dejar lecciones muy valiosas como es el caso de la leyenda de Atlas.

En Educapeques portal especializado en educación infantil, te elaborado una versión de la leyenda de Atlas adaptada para niños que debéis leer a los niños para que conozcan todas estas historias mitológicas.


La leyenda griega de Atlas

Esta legendaria leyenda griega de Atlas, nos habla de soberbia, humildad, mentiras e ingenio.

Esta leyenda de la mitología griega para niños, deja un gran mensaje que les enseña a que no está bien confiar en ciertas personas.

Atlas es uno de los grandes personajes de la mitología griega.

¿Quién era Atlas?

Los diferentes escritos de Homero y Hesíodo, nos han dado a conocer a uno de los titanes más importantes de la historia.

Atlas, también conocido como Atlante, es un titán condenado por Zeus a mantener separada la tierra del cielo, sosteniéndola sobre sus manos y hombros para toda la eternidad.

Atlas es hijo de la ninfa Climene y de Jápeto, además es hermano de Epimeteo, Menecio y del famoso Prometeo. Existen otras versiones, que aseguran que Atlas era hijo de Gea y Urano.

Atlas reinó en lo que en la actualidad es la zona noroeste de África, conocido por los antiguos griegos como Arcadia.

Este era el lugar, en donde para los griegos se encontraba uno de los grandes tesoros de la antigüedad. Este tesoro, era el árbol divino, que estaba lleno de hojas y frutas doradas, que Gea le regaló a Zeus en su boda con la diosa Hera.

La leyenda cuenta que Perseo fue al reino de Atlas después de matar a Medusa y se presentó como hijo de Zeus, pidiendo hospitalidad y queriendo hacer parada en su regreso a casa.

En ese momento, Atlas recordó que había una profecía que revelaba que uno de los hijos de Zeus le robaría sus riquezas, incluido el árbol del jardín y le negó la hospitalidad.

Ante esta negativa, Perseo sacó la cabeza de Medusa, la puso frente a los ojos del titán Atlas y lo convirtió en una piedra gigantesca, a la que hoy conocemos como la Cordillera del Atlas, que se ubicada a lo largo de Marruecos, Argelia y Túnez.

Otra de las versiones de la leyenda de Atlas dice, que Hércules engañó a Atlas para que recuperase algunas de las manzanas de oro del jardín del árbol divino como parte de sus doce trabajos.

La leyenda de Atlas es un cuento de la mitología griega que enseñará a tu hijo a no dejarse engañar.

quien era atlas


La leyenda de Atlas para niños

Se cuenta que hace mucho tiempo, existió un gigante que tenía una actitud muy soberbia al que los dioses castigaron por desafiarlos y luchar contra ellos.

Los dioses lo obligaron a sostener la Tierra sobre sus hombros, para que aprendiera a ser humilde y aunque Atlas era muy fuerte, la Tierra sobre sus hombros le pesaba mucho y no tardó en cansarse.

El gigante Atlas pensó, que si al menos pudiera bajar la Tierra de sus hombros y dejarla aunque fuera un momento en el suelo, podría descansar. Tal vez, alguien podría ayudarlo y ponerse en su lugar y la pudiera sostener un rato.

Hércules pide ayuda al gigante Atlas

Un día, el gran Hércules que también era muy conocido por ser extremadamente fuerte, le dijo:

  • Atlas, necesito que me ayudes.

Atlas, inclinado por tener todo el peso de la tierra sobre sí, le miró sorprendido y le respondió:

  • Hola Hércules, en este momento estoy un poco ocupado sosteniendo la Tierra, pero dime, ¿en qué te puedo ayudar?
  • Hércules comenzó a contarle: Mi hermano me pidió que le llevara unas manzanas de oro, que solo crecen en un bosque y solo tú conoces el camino. ¿Podrías decirme cómo llegar hasta allí?

Entonces, a Atlas se le ocurrió una gran idea y le dijo a Hércules:

  • Hércules amigo mío, claro que sé llegar, pero debes saber que en ese lugar hay un terrible dragón que protege el árbol y solo yo sé cómo matarlo.
  • Si quieres yo a por las manzanas y te las traeré sin problema.
  • Hércules le dijo a Atlas, que no podía dejar la Tierra: – Si dejas de sostener la Tierra, los ríos, las montañas y las personas, se caerán…

Atlas le dio la razón a Hércules y le sugirió: – No podemos dejar de sostener la Tierra, pero se me ocurre que tú siendo tan fuerte, podrías sostenerla un rato mientras yo traigo las manzanas.

Hércules lo dudó un par de segundos, pero decidió acceder porque quería ayudar a su hermano y parecía la única forma de hacerlo y le pidió a Atlas, que se apurara porque él no tenía tanta fuerza para sostener a la Tierra por mucho tiempo.

Atlas dejó de sostener la Tierra

Cuando Atlas le paso la Tierra a Hércules, sintió un gran alivio, se sentía libre y feliz y no tardó en llegar al bosque.

Se libró del dragón y recogió unas cuantas manzanas de oro y llegó nuevamente hasta donde había dejado a Hércules y al ver que aún sostenía la Tierra sin problemas, le dijo:

  • ¡Tienes una gran fuerza! Y veo que no tienes problemas para sostener la Tierra. Si te parece, yo le llevaré yo las manzanas a tu hermano.

En ese momento, Hércules comenzó a sospechar y se preguntaba si Atlas quería engañarlo y quería dejarle el peso de la Tierra para siempre.

Entonces, le propuso a Atlas:

  • Me parece bien, pero antes quiero que me hagas un favor: Ayúdame a colocar mejor la Tierra sobre los hombros, que tengo miedo de que se caiga…

Entonces, Atlas dejó las manzanas en el suelo y alzó la Tierra para volver a colocar sobre los hombros de Hércules.

Pero Hércules fue muy rápido y se lanzó por las manzanas y salió corriendo, mientras le decía a Atlas:

  • No te enfades, Atlas, pero yo debo llevar las manzanas a mi hermano y tú seguir cumpliendo tu castigo.

Este es el fin de la leyenda de Atlas para niños, desde entonces Atlas continúa sosteniendo el peso de la Tierra sobre sus hombros.

>> FIN <<

Leyenda de Atlas adaptada para niños y niñas Clic para tuitear

© 2021 ▷ Educapeques ➡➤ [  Leyenda de Atlas para niños ]  Leyendas cortas para niños  Ángel Sánchez Fuentes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *