Cuento infantil: Malala, una luchadora de nobel



Cuento infantil: Malala, una luchadora de nobel

Hoy Adrian ha venido preocupado del colegio, se acerca el Día de los derechos del niño y le han mandado un trabajo sobre los derechos del niño y no sabe cómo hacerlo.

Adrian, se acerca a preguntarles a sus padres sobre que hacerlo, porque no se le ocurre nada que no vayan a hacer sus compañeros.

 -Mamá, ¿sobre qué puedo hacer el trabajo? Todos mis amigos van a hacerlo sobre cuáles son nuestros derechos, y se pensaran que nos hemos copiado.

– ¿Por qué no lo haces sobre alguien que haya defendido vuestros derechos como niños? – le pregunta su madre.

– Pero es que no conozco a nadie- le responde el niño un poco agobiado.

malala

Susana, su hermana mayor que le ha estado escuchando le da una idea que tanto a Adrian como a su madre, le parece estupenda.

  • Adri, ¿Por qué no hablas sobre la niña a la que le han dado el Nobel de la Paz? Es una niña de 17 años, dos años más que yo y se llama Malala.
  • Y ¿Cómo lo hago? Nuestro profesor nos ha dicho que después tendremos que explicárselo a los más pequeños y me da miedo que luego no lo entiendan o se aburran y que por culpa de eso me suspendan.
  • No… lo tienes fácil. Podrías buscar su biografía y escribirla como si fuera un cuento para los niños. Siempre les gustará más y no se aburrirán si se lo cuentas así.- le explica animada su madre. – Tu hermana tiene razón y, si te haces un lio, nosotras te podemos ayudar.

Adrian lo piensa por un momento y se pone manos a la obra a buscar datos sobre la niña ganadora del Nobel de la Paz. Después de todo, tiene a su familia ayudándole para que todo salga perfecto, ¿qué tiene que temer?

 Poco a poco el trabajo de Adrian va tomando forma, mientras su hermana y su madre le ayudan a buscar datos sobre la biografía de Malala, Adrian comienza a redactar su trabajo tal cual como se lo han aconsejado, en forma de cuento y con dibujos para hacerlo más interesante, y que a los más pequeños les cueste menos entenderlo y que no se aburran.

  Tres días después, Adrian le muestra a su madre como ha quedado su trabajo y  comienza a leer:

“Erase una vez una niña que nació en Mingora, un pueblecito de Pakistán.  La pequeña, junto a sus dos hermanos, quería ir al colegio. Pero ella, al estar prohibido el colegio para las niñas, por quienes allí mandaban, no podía asistir.

  Cuando ya supo leer y escribir lo suficientemente bien, con solo trece años, empezó a escribir y defender a las mujeres de su tierra, a pedir su derecho a la educación y explicando a quienes quisieran leer, su vida y como habían logrado cerrar los colegios para que las niñas no pudieran asistir a ellas.

  Poco a poco, Malala fue cada vez más conocida en su tierra, Pakistán, y su fama como defensora de la educación de las niñas, traspasó las fronteras de su país.

 Quienes allí mandaban, la consideraban ya como una enemiga, pues cada vez eran más las personas que pensaban como ella,  que la educación debía ser libre e igual tanto para los niños como para las niñas y en uno de los recorridos del colegio a su casa, al que asistía a pesar de las amenazas, unas personas enviadas por quienes gobernaban su territorio, intentaron matarla al bajar del autobús disparando sobre ella.

    La gente que allí vivía, sobresaltada ante lo que habían hecho con la pobre niña, salió a la calle a protestar y condenar a quienes habían intentado acabar con la vida de la niña, que tan solo quería estudiar.

  Por suerte, Malala sobrevivió y, tras ser operada y trasladada a un hospital de Inglaterra, la pequeña volvió al colegio.

  Desde entonces, la pequeña Malala ha seguido luchando porque se cumplan los derechos de los niños y, sobre todo, que niñas como ella tanto en su país como en todo el mundo, reciban su educación y puedan estudiar sin miedo a que les ocurra nada malo.

  Ahora, aparte de seguir con sus estudios de secundaria, la joven Malala es defensora del Derecho Universal de las niñas a la educación y ha ganado con ello ser hoy en día la primera niña que ha ganado el Premio Nobel de la Paz con tan solo 17 años.

 Seguro que después de recibir este premio, estará aun más animada a seguir luchando por los derechos de los niños, nuestros derechos”

Su madre y su hermana le felicitan por su trabajo y le preguntan a Adrian que si le ha puesto nombre a su cuento.

  • Si, mamá… El cuento se llama “Malala, una luchadora de Nobel” –le contesta orgulloso por su trabajo. – ¿crees que les gustará?
  • Eso, cariño, ya me lo dirás tu. – le responde su madre con una sonrisa.

Cuento infantil por Rosi Requena

Malala, la pequeña que ha ganado el Premio Nobel de la Paz este año, junto al activista indio por los derechos de los niños.

Comparte en tus redes socialesShare on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someoneShare on Tumblr0



Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies