Cuento infantil para trabajar la rabia y la ira en los niños



Cuento infantil para trabajar la rabia y la ira en los niños
5 (100%) 2 votos

Hoy te dejemos un cuento para trabajar el enfado y la ira en los niños y niñas. Niños con el Síndrome del emperador o con brotes serios de ira y rabia.

En este caso, los padres de Fernando son los que piden ayuda al verse sobrepasados por la situación y, tras una reunión con la maestra de  su hijo, se dan cuenta de que no pueden seguir asi y tienen que buscar ayuda para poder controlar el comportamiento del pequeño. 

 Los ataques de ira y las rabietas de su hijo cuando no consigue lo que quiere, han condicionado la convivencia de la familia ante el miedo de que Fernando, en el momento más inoportuno, protagonice una de sus temibles rabietas.

Cuento infantil para trabajar la rabia y la ira en los niños y niñas

LAS RABIETAS DE FERNANDO

Luisa y Carlos son los padres de un niño de 6  años que están desesperados por el comportamiento de su hijo.

De un tiempo a esta parte, Fernando, su hijo, ha tenido varias rabietas que han terminado por conseguir que sus padres no quieran salir de casa con el, por miedo del malestar que producen.

trabajar la rabiaEl pequeño siempre ha tenido un carácter muy marcado, siempre ha conseguido lo que ha querido y, las contadas ocasiones en las que no ha sido así, han acabado discutiendo con los abuelos, pues aprovechaba la ocasión para darles sus quejas y conseguir mediante sus abuelos, lo que sus padres le negaban.

Al comenzar el colegio, y tener que comenzar a compartir las cosas con sus compañeros, parecía que la situación se había relajado un poco en casa, que ya no exigía tanta atención por parte de los padres y se pasaba los días hablando de lo bien que se lo pasaba con sus nuevos amigos.

Luisa y Carlos estaban encantados ante ese cambio y parecía  que todo volvía a la normalidad. Veían a Fernando más tranquilo, contento de estar en el colegio y jugar con los amigos que allí había conocido. Ya no pedía tantas cosas y cuando sus padres le negaban algo, aunque le costaba un poco, acababa entendiendo las razones por las que no podía tener todo lo que pedía.

Parecía, porque ahora que acaba de comenzar en Primaria, o “el cole de los grandes” como le dice Fernando, ha vuelto a las andadas.

Ir al supermercado con él, para su madre ha comenzado a ser, de nuevo, un suplicio. De poco sirve que su madre le explique que no puede comprar todo aquello que Fernando quiere, que hay muchos niños que no pueden comer y jugar, que es un desperdicio tener que tirar la comida porque luego no le apetezca comer las galletas o romper un juguete porque se haya aburrido de jugar con el.  La respuesta siempre es la misma.

 Fernando se pone a llorar y gritar en el pasillo, exigiendo que le compren aquello que ha visto.  Grita que no le importa lo que les pase a los demás, que le da igual y, en más de una ocasión, Luisa ha tenido que esquivar algún golpe o patada que, en su rabieta le ha propinado su hijo. Terminando la compra enfadados  y con el consiguiente castigo al llegar a su casa y la reprimenda por parte de los dos padres.

Si han salido algún fin de semana con los amigos de la familia, la reunión ha terminado cuando Fernando estaba cansado, porque sino era así comenzaba a incordiar, buscando el punto de incomodar a sus padres hasta que, por no oírle, se iban a casa pidiendo disculpas por el comportamiento de su hijo.

En el colegio, a pesar de llevar tan solo unos meses de curso, las cosas no van mucho mejor-

En dos meses, Carlos ya ha tenido que ir un par de veces a hablar con su maestra por su comportamiento. Le han llamado la atención por dirigir los juegos a los demás y tener enfrentamientos con varios de sus compañeros por no hacer lo que le ordenaba. Acabando  más de una vez, en una pelea entre compañeros y gritándole a la misma educadora que en el no manda.

La frase que Carmen, la educadora, le dice al padre de Fernando es la gota que colma el vaso de la paciencia de la pareja.

-Tu hijo tiene un problema, no reconoce la autoridad de los mayores.

Carlos, se excusa, diciendo que ellos siempre han intentado razonar con él, que nunca le han consentido nada que, en lo que ha conseguido salirse con la suya ha sido por parte de los abuelos y demás familiares a los que se gana poniéndoles cara de pena o quejándose de que sus padres no le dejan hacer nada.

Carmen le pide que no se culpe, que lo mejor será pedir ayuda para poder solucionar el comportamiento del pequeño, antes de que sea tarde y no puedan controlar sus rabietas y esos ataques de ira que le dan cuando no se sale con la suya.

-¿Por qué se comporta así? Si intentamos darle la mejor educación que podemos.- se lamenta Carlos.

– Al ser hijo único, y no quiero decir que todos sean igual, tienden a pensar que todos estáis para satisfacer sus necesidades, sean las que sean. Se convierten en pequeños tiranos que creen que son el centro de atención y que tienen que hacer lo que ellos les pidan. – le explica Carmen.

– Pero durante una temporada no ha sido así, ha estado contento y relajado y, aunque le costaba, podíamos razonar con él. Todo ha cambiado al cambiar de infantil a primaria y cada vez las pataletas y ataques de ira son más frecuentes que antes.- le cuenta Carlos preocupado.

– En parte es normal.- responde la educadora – date cuenta que ahora Fernando piensa que es mayor, que ha terminado su etapa y ya no está en clase con los pequeños como antes. Se ve mayor para mandar a los demás y no entiende que ante nosotros sigue siendo un niño.

– Supongo que será así. Pero ¿cómo podemos conseguir que cambie y controlar esas rabietas? Es imposible convivir así, salimos con miedo solo de pensar que pueda tener una delante de todo el mundo. Nos avergüenza como nos miran, pensando que no sabemos educarle y no es así.- le contesta Carlos apenado.

Carmen le da un número de teléfono en un papel y le indica que llame, que concierte una visita con Javier, un psicólogo infantil que le ayudará a tratar el comportamiento de su hijo, como ha hecho con otros niños del centro.

Carlos se despide de la educadora, prometiéndole que le llamará al llegar a casa y que, por su parte hará todo lo que este en sus manos para que Fernando pueda controlar sus rabietas, se comporte como cualquier otro niño y puedan salir con toda tranquilidad y sin el miedo a que les monte una escena delante de otras personas.

Días después de la reunión con Carmen,  Luisa y Carlos van a una primera visita con Javier. Con el hablan de todo lo que han pasado por el comportamiento de su hijo y, al terminar, les da un folio con unas pautas que harán que la convivencia en casa y el comportamiento de Fernando mejoren poco a poco.

Después de tanto tiempo, Luisa y Carlos ven que, por fin, alguien les entiende y les brinda su ayuda para resolver el problema que tienen con el comportamiento de Fernando.

FIN

Ficha de comprensión lectora del cuento infantil para trabajar la rabia y la ira en los niños y niñas

 

Contesta estas preguntas para ver que has comprendido la lectura del cuento

 

1.- ¿Cómo se llaman los papas de Fernando?

 

2.- ¿Cuántos años tiene el protagonista del cuento?

 

3.- ¿Cómo se porta cuando no consigue lo que quiere?

 

4.- ¿Por qué llama la maestra de Fernando a su papá?

 

5.- ¿Qué crees que puede pasarle si sigue portándose así?

 

6.- ¿Qué cambiarias del cuento? ¿Qué te gusta más?

 

© 2017 Cuento infantil para trabajar la rabia y la ira en los niños por Rosi Requena para el portal educativo. Educapeques

Puedes encontrar más cuentos en nuestro portal

cuentos infantiles

 

Síguenos en Pinterest o en Twitter

 

 

Angel Sanchez Fuentes

Porque los niños, cuando nacen, no vienen con un libro de intrucciones debajo del brazo, creé este rincón para ayudar a los niños, padres y docentes en el dificil pero maravilloso mundo de la educación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies